
EN VISPERAS DE CUMPLIRSE UN NUEVO ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DEL MAS GLORIOSO DE TODOS LOS GENERALES ARTIGUISTAS, ANDRÉS GUACURARI O COMO LO CONOCIA SU PUEBLO HUMILDE, “ANDRESITO”, RECORDAMOS HOY, SU NACIMIENTO, PERO TAMBIÉN SU OBRA EN POS DE LA DEFENSA DE LA NACIONALIDAD RIOPLATENCE FRENTE AL IGNOMINIOSO IMPERIALISMO LUSO-BRASILEÑO.
Por eso, quisiera recordar con ustedes, algunos extractos de texto sobre la batalla de Apóstoles, que termino por libertar a todo el pueblo guaraní del yugo portugués, pero sin antes, dar una pequeña reseña de la historia de la Liga de los Pueblos Libres.
En 1810 se producen los hechos de la Revolución de Mayo, Montevideo se mantiene fiel a la Metrópolis Española, pero en el campo de la Banda Oriental, se suscitan diversos hechos que desembocan en una revolución agraria fiel a la Primera Junta de Mayo, se da comienzo a una nueva etapa de la Historia Rioplatense, la “Revolución Oriental”, las tropas comandadas por el joven General, José Artigas, luego de unificar sus fuerzas y luego de producirse algunas batallas –Batalla de San José, Colla, Batalla de las Piedras, etc. -, inicia el Sitio a Montevideo, la ciudad se mantiene como uno de los últimos reductos del Realismo Español en el Río de la Plata. En Montevideo gobernaba el Gobernador Elío, pide desesperado ayuda al Imperio del Portugal, penetrando así hacia el territorio oriental, un fuerte contingente armado, las tropas portuguesas.Ante los reveses del general Belgrano, en su teatro de Operaciones del Paraguay, la Asamblea de Mayo opta pactar un armisticio con las tropas realistas en Montevideo, los sitiadores orientales, con el peligro encima de la Invasión Portuguesa, olvidados y traicionados por los Revolucionarios de Mayo, que deciden pactar con el enemigo, deciden estudiar la situación en distintas asambleas – La Asamblea de la Panadería del Vidal, la de La Chacra de la Paraguaya y la de San José-, deciden los Orientales ser conducidos por Artigas, se inicia así una nueva etapa de la Revolución: El Éxodo Oriental.
Artigas, escribiría al producirse el éxodo, en la asamblea de San José: “el gobierno de Buenos Aires ratificó el tratado en todas sus partes: (…) por él (…) se priva de un asilo a las almas libres en toda la Banda Oriental y por el (…) SE ENTREGAN PUEBLOS ENTEROS A LA DOMINACIÓN DE AQUÉL mismo señor Elío, bajo cuyo yugo gimieron”.
Cuando la marcha del Éxodo llega al territorio Entrerriano, y Artigas decide levantar un campamento, se JUNTAN DOS HISTORIAS. A Andresito, se le vino una reminiscencia, se trataba de los antiguos cuentos de sus padres y sus abuelos, historias de pueblos sometidos durante siglos al yugo portugués, de los “bandeirantes” o “mamelucos”, que atacaban dirigidos principalmente por lideres judíos y cripto-judíos, historias de esclavitud, servidumbre, miseria y fracaso.
La historia avanza entre fraudes y defraudados, llega el año 1815, la Liga Federal se concreta, en menos de 4 meses, caen bajo el dominio de Artigas, las Provincias de Córdoba, Santa Fe, Corrientes, Misiones, Entre Ríos, y Misiones Orientales. El Federalismo expresado 2 años atrás, en las Instrucciones del Año XIII, se extiende como reguero de pólvora sobre todas las provincias, que ven en la nueva doctrina artiguista, un intento de redención frente a las decenas de años de centralismo y dominación porteña.
Los Dirigentes Porteños, incapaces de contrarrestar el avance victorioso de la Bandera Tricolor de Artigas, pactan con los Luso-Brasileños, el comienzo de una nueva invasión, el año próximo 1816, se iniciaba la ofensiva luso-brasileña, el general luso Lecor ataca por el Sur de la Banda Oriental, mientras que el General Chagas, ataca por el Norte, devastando así gran parte de los pueblos misioneros, la Provincia de Misiones, acaudillada por Andresito logra expulsar con éxito, luego de algunos reveces – como la Batalla de San Borja – al Enemigo Portugués. A pesar de esto, las Misiones Orientales fueron completamente arrasadas, hasta los mismos Unitarios, como Bartolomé Mitre, explican: “La historia no presenta un ejemplo de invasión mas bárbara que esta. Desde entonces las Misiones Occidentales son un desierto poblado de ruinas”. Hasta el pueblo natal de San Martín, libertador de la mitad del continente, seria arrasado por las hordas brasileñas.
SE INICIA LA BATALLA DE APOSTOLES
Informado Francisco das Chagas de esta situación inicia a mediados de 1817 su segunda invasión a Misiones, con una fuerza similar a la empleada a principios de año, creyendo poder repetir su anterior actuación de “llegar, ver y vencer”, lo que esta vez no sucederá, ya que los guaraníes misioneros, habiendo jurado vengar la destrucción de sus pueblos, hogares y expatriación de sus familias, le ofrecerán heroica resistencia y solamente lo dejarán “llegar, ver y volver”.
Chagas llegará al pueblo de Apóstoles el 2 de julio. Los misioneros, con gran valentía, salieron a su encuentro enarbolando bandera roja, SIMBOLIZANDO QUE LA CONTIENDA SERIA TOTAL. La lucha que se entabló en las afueras del pueblo fue cruenta y encarnizada a pesar superioridad de las fuerzas luso-brasileñas los misioneros con heroicidad resisten los despiadados ataques luso-brasileños, atrincherados los misioneros en el pueblo, cuando la batalla parecía interminable EN EL HORIZONTE SE DIVISAN LAS TROPAS SALVADORAS DEL GENERAL ANDRESITO que venían a apoyar a las tropas misioneras que resistían en Apóstoles, El combate, en medio de la lluvia y el barro, se volvió terrible. LAS CARGAS DE FUSILES ESTALLARON Y LOS CHOQUES DE ACERO DE LAS LANZAS LOS FACONES Y LOS SABLES, SE MEZCLARON CON LOS SAPUCAYS (típico grito de coraje o de alegría originado en la cultura guaraní) de coraje y gritos de dolor. Los luso-brasileños comenzaron a perder terreno, hasta que el mismo brigadier das Chagas fue herido en el hombro derecho. Entonces comenzó la retirada de los invasores, y la implacable persecución de los gauchos y guaraníes misioneros se convirtió en un azote para los portugueses y brasileños hasta que lograron repasar el río Uruguay. Gracias a ese inesperado apoyo en cuestión de poco tiempo los misioneros se consagraron con la victoria total en la Batalla de Apóstoles, replegándose por completo las tropas luso-brasileñas fuera del territorio misionero y pudiendo así reconquistar completamente las tropas misioneras los pueblos ocupados.
El fin de la batalla significó la pura expresión de la lucha desatada por el pueblo misionero en contra de la dominación extranjera y la defensa de los principios de libertad y autonomía.
Por Ignacio Pérez Borgarelli