29 de abril de 2008

CICLO DE PENSADORES NACIONALES: "HERNANDEZ ARREGUIi: ESE LANZALLAMAS"

CONFERENCIA ORGANIZADA POR JOVENES REVISIONISTAS


INSTITUTO NACIONAL DE INV. HISTORICAS "JUAN MANUEL DE ROSAS"





HERNANDEZ ARREGUI; ESE LANZALLAMAS
Por Muñoz “Pepe” Azpiri.
(27/6/07)


Buenas noches. Muchas gracias Federico Addisi, muchas gracias a todos los jóvenes, y gracias a la presencia de todos ustedes aquí y por supuesto, no voy a agradecer al Instituto Juan Manuel de Rosas, ya que yo agradezco estar en casa ajena y sería redundante agradecer estar en casa propia.
Voy a referirme a un personaje bastante polémico, bastante importante y olvidado, inclusive por los que se dicen “progresistas” en este momento. Porque jamás le van a perdonar a Hernández Arregui su inclaudicable compromiso con la causa nacional.
Martín Lafforgue, en un libro hoy inhallable, “Antiborges” (Javier Vergara Editor, 1999), realiza una ajusta definición del nacionalismo popular: “El nacionalismo popular como corriente de pensamiento comienza a gestarse en la década de los veinte a partir de las ideas de un conjunto de políticos, periodistas e intelectuales: el socialista antiimperialista Manuel Ugarte; el general ingeniero Alonso Baldrich, del grupo fundador de Yacimientos Petrolíferos Fiscales; el precursor de las corrientes económico-desarrollistas en el radicalismo Manuel Ortiz Pereyra y periodistas como José Luis Torres, a quién le debemos la acertada expresión de “Década infame”.
En 1935 tras fracasar en su intento de desplazar a la dirección alvearista (moderada) del viejo partido de Yrigoyen, un grupo de jóvenes militantes decide escindirse, recoger las preocupaciones de los arriba citados, con ellas renovar y profundizar el “credo yrigoyenista” y construir una nueva forma de organización: nace la Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina (FORJA). En su primer manifiesto atacan a las “oligarquías” e “imperialismos”, exigen la restauración de la “soberanía del pueblo” y se proclaman los únicos continuadores del yrigoyenismo. El ideólogo del grupo es el ya reconocido ensayista de temas nacionales Raúl Scalabrini Ortiz y forman su núcleo dirigente, entre los más conocidos, el escritor Arturo Jauretche, Luis Dellepiane, hijo de un ex ministro de Yrigoyen y el poeta y músico Homero Manzi.
Aún cuando FORJA no logra un caudal significativo de adherentes ni una organización sólida, sus innumerables volantes y conferencias y sus vehementes pero bien documentadas publicaciones logran penetrar e influir en vastos sectores de la opinión pública. Para los forjistas la “oligarquía” conservadora era responsable de la crisis que se vivía; se consideraba que para sostener sus privilegios había traicionado al país entregándolo al “imperialismo británico”; se denunciaba a la “dictadura política” al servicio de minorías, impuesta mediante la corrupción más escandalosa y el fraude generalizado y a una “tiranía económica” al servicio del capital extranjero. “El proceso histórico –dice uno de sus documentos- revela una lucha permanente del pueblo en procurar su soberanía popular”. De alcanzarse este cometido, será el fin de la dependencia y el sometimiento.



La influencia de FORJA sobre el pensamiento de Perón y sus más estrechos colaboradores está bien documentada. Tanto el Grupo de Oficiales Unidos (G.O.U.) –logia militar de decisiva influencia en la primera mitad de los años cuarenta- como Perón leyeron y estudiaron el material forjista y los libros de Scalabrini Ortiz y de Torres, por lo menos desde 1936 y años más tarde se sucedieron encuentros personales. Las principales ideas, temas y categorías del nacionalismo popular fueron incorporadas al peronismo: la postura antioligárquica y antiimperialista, los objetivos de autonomía económica y justicia social, la fe en el pueblo instalado como sujeto privilegiado del cambio, un cierto menosprecio hacia las formalidades legal-institucional. En 1945 el forjismo se disuelve y la mayoría de sus miembros se incorpora al naciente peronismo. Muchos de ellos pasan a ocupar cargos oficiales en el gobierno nacional y en el de la Provincia de Buenos Aires.
Julio Cortázar dijo que se tuvo que ir de la Argentina porque el tronar de los bombos peronistas no le dejaban disfrutar de los conciertos de Bela Bartók. Borges, en cambio, no parece haber tenido inconvenientes, en esos años, para escribir sus textos más personales y reconocidos. En 1944 habría de publicar Ficciones, cinco años después El Aleph, en 1951 la selección de cuentos que conforman La muerte y la brújula y al año siguiente el volumen ensayístico Otras inquisiciones. De este período son también buena parte de sus obras en colaboración – El Martín Fierro con Margarita Guerrero, Antiguas literaturas germánicas con Delia Ingenieros, entre otras- y de las antologías y volúmenes de cuentos realizados con Adolfo Bioy Casares. Esta intensa producción literaria, sin embargo le dejó tiempo para comenzar una tardía pero exitosa carrera docente en la Asociación Argentina de Cultura Inglesa y en el Colegio Libre de Estudios Superiores, ejercer la dirección de la revista Anales de Buenos Aires e, incluso, para la actividad gremial (fue presidente de la S.A.D.E. entre 1950 y 1953). Derroche de energía realizado en la opresiva y lúgubre atmósfera de la Segunda Sangrienta Tiranía. No tuvieron igual suerte los intelectuales de la década del setenta, signada por la tutela de los que él denominó caballeros militares.
La caída del gobierno peronista (1955), calurosamente apoyada por los sectores medios, la intelectualidad y los sectores dominantes, encuentra a los escasos grupos que se reconocen en la experiencia peronista cuestionando nuevamente las orientaciones políticas y económicas gubernamentales. Pero ya no alcanza con analizar el pasado histórico y la estructura económica del país: se deben encontrar las causas que posibilitaron esta oposición acérrima, muchas veces más cultural y valorativa que directamente social o económica. Surge, entonces la corriente nacionalista popular. En ella hemos englobado – continúa Lafforgue – un espectro bastante amplio de pensadores que reúnen las características reseñadas. En un análisis más fino es posible establecer diversas diferenciaciones; la más frecuente es entre “izquierda nacional” (provenientes de las agrupaciones tradicionales de la izquierda, pero que se distancian a partir de su visceral rechazo a la tradición liberal y una lectura positiva del fenómeno peronista) y nacionalismo popular con una variante reformista y otra revolucionaria.
Comienza un vasto programa de revisión del pensamiento y la literatura argentina a partir de una doble vía explicativa: la primera partía de la tesitura, deudora de un materialismo algo rústico, de que “a la estructura material de un país dependiente corresponde una superestructura cultural destinada a impedir el conocimiento de esa dependencia”; la segunda se elaboró a partir de la incorporación de buena parte de la relectura de la historia nacional que el revisionismo histórico venía haciendo desde los años treinta.. Esta escuela sostenía que en la Argentina había habido desde sus inicios un enfrentamiento permanente entre dos antagonistas irreconciliables: un proyecto de país liberal y dependiente consagrado por la historiografía tradicional y legitimado por la “superestructura cultural; y el país “auténtico”, por fuera de las superestructuras culturales dominantes, resguardado por la memoria popular y al que esta escuela historiográfica viene a rescatar, sistematizar y presentar en un cuadro completo. El objetivo del nacionalismo popular, entonces, pasa a ser demostrar como la “colonización pedagógica” había provocado que los intelectuales liberales – que por cierto incluía a pensadores de procedencia muy dispar- evaluaran erróneamente, o aún mintieran deliberadamente, en sus interpretaciones de la realidad nacional. Los “profetas del odio”, según los definiera Jauretche, no podían entender al país real; lo que los llevaba a despreciar y rechazar todo aquello identificado con el campo de la “barbarie”: el gauchaje, el yrigoyenismo, el peronismo y, en general, todas sus producciones culturales.
Ante el panorama actual de la política nacional, caracterizado por la inercia mental, la importación de teorías pergeñadas por las usinas de propaganda del hemisferio norte y la vocinglería de “analistas” condenados al pensamiento de sirga, Juan José Hernández Arregui representa el más dramático encuentro del intelectual argentino con el hecho nacional. Con una cultura inexistente en otros representantes de la izquierda de nuestro país, supo subordinar la teoría marxista y el método histórico- cultural al análisis de la realidad concreta que examinaba y con la que se hallaba raigalmente comprometido desde su militancia peronista que no abandonó hasta su muerte. Sus afirmaciones, no siempre exentas de polémica, continúan siendo hoy referencias ineludibles para pensar el “ser nacional” sin caer en utopías frustrantes o alineaciones coloniales. Incursionó en la narrativa con los cuentos “Siete notas extrañas” (1935) celebradas por la crítica en su momento. “Las corrientes históricas durante el siglo XIX” (1951), “El siglo XVI y el nacimiento del espíritu moderno” (1952), “Introducción a la historia” (1953), son algunas de sus producciones de cátedra, que precedieron a sus formidables ensayos.
Para quienes comenzamos nuestra militancia política en el peronismo y nos habíamos formado doctrinariamente en las fuentes del nacionalismo revisionista, que nos ofrecía una respuesta a falsificación de la historia que denunciara Ernesto Palacio y a su vez; por razones familiares conocíamos en carne propia las purgas ejemplificadoras del terrorismo liberal-gorila, Hernández Arregui nos brindó las herramientas conceptuales para desenmascarar los basamentos de una realidad ficticia, colonial y cipaya.
Herramientas que trascendían el marco del revisionismo histórico, nacido al fragor de la lucha para denunciar la leyenda negra (las calumnias contra España), la leyenda roja (las calumnias contra Rosas y los caudillos) y la leyenda rosa (la supuesta realidad de ese color que se desarrolló en la Argentina a partir de Caseros), pero insuficientes para analizar el complejo marco, nacional e internacional, de las últimas décadas del siglo XX.
Antes de ahondar en las mismas, es necesario destacar su formación e historia de vida, hasta 1955, dado que a partir de esa fecha publica sus obras cardinales.
Juan José Hernández Arregui nació en Pergamino, provincia de Buenos Aires el 29 de septiembre de 1912, donde pasó sus primeros años de vida; luego su madre ya viuda, lo trajo consigo a la Capital y aquí realizó sus estudios para ingresar a la Facultad de Derecho. Norberto Galasso en una discutible – ya desde el título: “J.J. Hernández Arregui: del peronismo al socialismo” – biografía, habla de un abandono por parte de su padre que, supuestamente, lo sumiría el resto de su vida en una profunda melancolía. Aparte de innecesaria, esta mención nos recuerda una metáfora del querido y poco recordado Salvador Ferla:
En el mundo antiguo circuló en diversas versiones una leyenda significativa, la del niño desvalido que se vuelve poderoso. Un niño abandonado en las orillas del Tíber llega a ser el fundador de Roma; otro niño, depositado en una canasta en la ribera del Nilo se convierte, ya adulto, en el libertador del pueblo israelita. Y el bebé a quien Herodes quería asesinar, resultó nada menos que el hijo de Dios. La moraleja es: ¡cuidado con maltratar al débil, al pequeño, al indefenso!...¡Puede ser un genio, un rey, o el mismísimo Dios!...Esta simbología del débil que se levanta triunfal de la abyección en que injustamente fuera arrojado por la arrogancia y la sensualidad de los poderosos, nos indica cuál debe ser nuestra principal pauta valorativa en materia histórica. La civilización nació enferma del complejo de culpa. La historiografía debe ayudar a curarla concientizándola sobre las causas de ese complejo.
Personalmente, no compartimos este tipo de interpretaciones psicologistas, reduccionistas, que circunscriben el talento y la creación a circunstanciales incidentes externos.
Al morir su madre, un tío, amigo del caudillo Amadeo Sabattini, se lo lleva consigo a Villa María (Córdoba). Ahí trabaja de bibliotecario y comienza a colaborar en periódicos locales y en 1931 se afilia a la UCR yrigoyenista y escribe en sus órganos periodísticos Debate, Doctrina radical y Libertad. Reinició sus estudios universitarios durante la década de 1940 en la Facultad de Filosofía y Letras de la capital cordobesa, en la que tuvo como principal maestro al insigne Rodolfo Mondolfo, y allá se graduó con una tesis sobre “Las bases sociológicas de la cultura griega” en 1944.
Comenta Eduardo Romano en un meduloso artículo (CREAR, Nº 14, junio 1983) que sus primeros enfrentamientos con la conducción partidaria se produjeron a consecuencia de la revolución militar de aquel año, pues su prédica a favor de la misma no halló eco entre sus correligionarios. De todas maneras él colabora en la Corporación Nacional de Transporte, a cargo de Santiago H. Del Castillo, porque ve en las medidas económicas del nuevo gobierno un corte respecto de la política de entrega irrestricta de nuestro patrimonio a los intereses británicos. Congresal por la provincia de Córdoba, en 1945 se opone fervorosamente a la participación del radicalismo en el engendro político que fue la Unión Democrática. Después de las elecciones que consagraron a Juan D. Perón presidente, contra dicha coalición, sus relaciones con el radicalismo se volvieron francamente irreconciliables y decidió renunciar a ese partido ante el Presidente del Comité de la provincia, Dr. Arturo Illia. Dice en un pasaje de su carta fechada el 10 de febrero de 1947:
“El conflicto entre intransigentes y unionistas, en lo esencial, no ha sido un mero antagonismo de núcleos, sino la lucha en profundidad entre dos concepciones irreductibles, antinómicas e irreconciliables de lo radical y argentino, en cuanto a ideales populares insertos en el sentido propio de lo nacional. Es superfluo, pues, tratar de salvar la unidad del partido, inmolando esta ilusión casuística y formal, el contenido concreto mismo de la doctrina radical, que es la expresión genuina del sentimiento emancipador de las multitudes argentinas, empeñadas desde Mayo en el ideal vigoroso de la plena autodeterminación nacional. Eran estas síntesis oscuras que germinaban en lo colectivo histórico de las masas, lo que el radicalismo debió convertir en conceptuaciones políticas de lucha. Al no hacerlo, su derrota estaba sellada. La gran frustración de lo radical ha sido consumada. Y nada contrarrestará mientras tanto, el poderío de las fuerzas políticas que triunfaron con Perón, gracias al error de perspectiva –nacional e internacional –de aquellos que al influjo de factores foráneos, cayeron en una imperdonable desviación de la línea del partido, traicionando los postulados históricos de la U.C.R.”.
En 1947, se produjo su primer acercamiento al peronismo, de la mano de Arturo Jauretche, quien lo llevó a colaborar en el gobierno bonaerense, como Director de Publicaciones y Prensa del Ministerio de Hacienda. Por ese entonces disertó sobre “La Universidad y la Reforma del 18”, en vísperas de sancionarse una Ley Universitaria. En 1948 empieza su labor docente en la Universidad Nacional de La Plata, como Profesor Adjunto de Introducción a los Estudios Históricos, que amplía con incursiones por la sociología, la historia del arte, la literatura, etc., y en la Facultad de Ciencias Económicas de Buenos Aires, hasta el golpe septembrino de 1955.
Ante la coyuntura, se convierte en ideólogo de la resistencia peronista y si bien no participa directamente en política, es detenido un mes en San Martín cuando el levantamiento patriótico del Gral. Juan José Valle contra el gobierno de facto, que había desatado una cruenta represión contra las fuerzas populares.
En 1957, un año después de Civilización y Barbarie. El liberalismo y el mayismo en la historia de la cultura argentina, de Fermín Chávez y el mismo año de Los profetas del odio de Arturo Jauretche, aparece Imperialismo y Cultura. Estos tres libros constituyen un dique conceptual contra los intentos de retrotraer la situación nacional a lo que era antes de 1943, avalados por una intelectualidad cipaya, cuyo paradigma era Borges, escritor cosmopolita, de un europeísmo afectado y erudición esotérica, ajeno a los problemas nacionales. Prueba de ello es el Nº 237 de la revista Sur en que Victoria Ocampo, Eduardo González Lanuza y Guillermo de Torre, entre otros, tratan de demostrar que el “verdadero” pueblo argentino no participó de la experiencia peronista, argumento que, con otros basamentos teóricos, emplea Juan José Sebreli en el Nº 7/8 de la revista Contorno. Sea por derecha o por izquierda, el objetivo consistía en negar al sector popular todo protagonismo histórico.
En “Imperialismo y Cultura”, Hernández Arregui analiza descarnadamente la cultura oficial y la dependencia, la deificación de todo lo extranjero, la falta de proyecto nacional en gran parte de la dirigencia argentina, el uso de las corrientes filosóficas nacidas en Europa sin comprensión del país real. Encuadra las relaciones entre imperialismo y cultura dentro del contexto europeo a lo largo del siglo XIX, así como sus consecuencias para la formación de una literatura “mundial”, inexistente antes de la era imperialista, en la primera mitad de nuestro siglo. Juzga toda producción y actividad culturales a través de una contradicción básica de una país de pendiente (Romano dixit) “lo nacional liberado vs. Lo mimético sumiso”. Según su criterio, la cultura nacional se apoya siempre en componentes folklóricos de raíz hispano-indígena, reelaborados luego por artistas individuales con los criterios de la cultura cultivada. Por eso exalta la obra de Lugones y la opone a la de quienes se dejaron seducir por modelos sin arraigo telúrico. A partir de la polémica lectura que Borges hiciese del Martín Fierro de José Hernández, realiza una lectura demoledora. Este paradigma de intelectual cosmopolita, de un europeismo afectado y una erudición esotérica es considerado en Nacionalismo y Liberación (1969) como el arquetipo del eunuco escriba, hechizado por mundos inexistentes:
“Hay un pensamiento nacional y un antipensamiento colonial. Un escritor nacional tipo es Raúl Scalabrini Ortiz. Un escritor colonial – más perfecto que una esfera musical en la mente de Pitágoras - es Jorge Luis Borges. De un Pitágoras que nunca existió. Y en esto se parece a Borges. Que ha caído en la farolería de hablar de Pitágoras sin conocer la filosofía griega. En rigor, Borges, pájaro nocturno de la cultura colonizada, desde el punto de vista argentino es más fantasmagórico que el Pitágoras de la leyenda órfica. Un Borges – ese “cadáver vivo de sus fríos versos” que dijera Lope de Vega – hinchado todos los días por la prensa imperialista. Y que ni siquiera merecería ser citado aquí, sino fuese porque es la entalladura poética de ese colonialismo literario afeminado y sin tierra al que hacemos referencia. Poeta del Imperio Británico, condecorado por Isabel II de Inglaterra, ha declarado hace poco: “Si cumpliese con mi deber de argentino debería haber matado a Perón”. El desmán sería para reírse, sino fuese, como lo hemos expresado en otra parte “ porque detrás de estas palabras pierrotescas se mueven las miasmas oscuras del coloniaje”. Así habla la “inteligencia pura” de este ancestro hermafrodita de la poesía universal fuera del mundo que, como una orquídea sin alma, llora en la mayoría de sus poemas, su “muerte propia” a la manera de Rilke.
Sí. Todos hemos de morir. Borges también. Y con él, se irá un andrajo del colonato mental. A diferencia de ellos, bufones literarios de la oligarquía, mensajeros afamados del imperialismo, cuando a los grandes hombres de América les llega la hora de la muerte, en ese mismo y supremo instante, la eternidad de la historia, la única y luminosa inmortalidad que le es dable esperar a la criatura humana en su tránsito terreno, los amortaja en una estela de gloria con las palabras de los verdaderos poetas nacionales: “Hay una lágrima para todos aquellos que mueren, un duelo sobre la tumba más humilde, pero cuando los grandes patriotas sucumben, las naciones lanzan el grito fúnebre y la victoria llora”.
Según Fermín Chávez en su prólogo al ¿Qué es el ser nacional? (Catálogos, 2002) esta resignación agnóstica dio paso, en el en viaje que realizaron a Toledo, al surgimiento de una sensibilidad religiosa.
Los capítulos dedicados al nacimiento de la revista Sur, y la caracterización de sus mentores y adláteres, tienen vigencia hasta hoy. Victoria Ocampo dijo entonces: “No hay nada peor que un canalla con talento” a lo que él le respondió diciendo “solo atino a figurármela a medida que va poniéndose vieja, con la casaca roja y los botones dorados de una domadora de fieras suelta en Picadilly”.
En 1960 aparece un segundo libro, cardinal y corrosivo hasta hoy: La formación de la conciencia nacional (1930-1960). “Esta es la crítica – dice en el Prologo – inspirada en un profundo amor al país y fe en el destino nacional de la humanidad, contra la izquierda argentina sin conciencia nacional y el nacionalismo de derecha, con conciencia nacional y sin amor al pueblo”. Entre esas falsas opciones analiza y documenta el surgimiento de FORJA primero y sintetiza luego todos los aspectos socializadores de los gobiernos peronistas, desde una perspectiva no partidaria, “pues el autor – añade – carece de compromisos políticos, salvo con las masas argentinas depositarias del destino nacional”.
“El nacionalismo posee un doble sentido, según corresponda al contexto histórico de un país poderosos o un país colonial. Hay pues, en el umbral del tema, una diferencia, no de grado sino de naturaleza, entre el nacionalismo de las grandes potencias – Inglaterra y los Estados Unidos, por ejemplo – que son formaciones históricas ya constituidas, y el nacionalismo de los países débiles, que aspiran justamente a convertirse en naciones. Hay además un nacionalismo ligado a las clases privilegiadas aunque adopte cierta actitud crítica frente a ellas, y un nacionalismo que se expresa en voluntad liberadora de las grandes masas nacionales. Mantener el equívoco entre ambas concepciones del nacionalismo, en que están conjuras tanto las potencias coloniales del presente como las clases encumbradas de los países coloniales, y destinado a velar el nacionalismo del pueblo, ha sido respecto a estos países sin soberanía real una de las más diestras y calculadas defraudaciones de la filosofía del imperio”. Esto decía quien, por aquellos años, sostenía que el único intocable era Nicolino Locche...
Juan Domingo Perón, en carta del 10 de diciembre de 1969 en el que le agradece el envío de sus libros, formula un cálido elogio de toda su obra. En uno de los párrafos le dice:
“Por todo lo que hacen ustedes allí con la difusión de la verdad tantos años oculta, yo deseo como argentinos hacerles llegar, junto con mi encomio más entusiasta, mi felicitación más sincera. La causa de la revolución necesita de algunos realizadores, pero no mucho menos de muchos miles de predicadores que, empeñados en la tarea de persuadir, no cejen en el empeño de incendiarlo todo si es preciso.
...He visto que el Peronismo está despertando entre los “intelectuales” el deseo de escribir sobre él, unas veces con fines leales a la Nación y otras buscando lo contrario. El profesor Gonzalo Cárdenas sé que lo ha hecho bien y de buena fe, que es lo que interesa. Otros como Félix Luna lo han hecho a su manera, a lo que ya estamos acostumbrados.”
¿Qué es el ser nacional? (1963) resulta de una conferencia y de cursillos realizado en universidades del interior (noroeste, Tucumán, Santiago del Estero) y profundiza observaciones anteriores sobre política y cultura de ámbito iberoamericano, para lo cual replantea las vicisitudes históricas atravesadas por el continente. Más de un marxista se verá sorprendido por tesis expuestas por quien vulgarmente aparece asociado al marxismo tradicional o, lo que es peor, un progresista “trucho”, tan el boga en estos tiempos, que desconoce la obra del Júpiter tonante que escribía en la biblioteca del Museo Británico. Ya el propio Marx lo decía: “Yo no soy marxista” (y no conocía la Argentina):
“El menosprecio hacia España arranca en los siglos XVII y XVIII como parte de la política nacional de Inglaterra. Es un desprestigio que se inicia con la traducción al inglés, muy difundida en la Europa de entonces, del libro de Bartolomé de las Casas Lágrimas de los Indios: relación verídica e histórica de las crueles matanzas y asesinatos cometidos en veinte millones de gentes inocentes por los españoles. El título lo dice todo. Un libelo”.
“Junto a la acometida sobre la raza de bronce subyugada, España trajo a estas tierras una de sus virtudes más grandes, el espíritu de independencia y las instituciones que lo resguardaron. Un antecedente de esta actitud altiva y libre, que América Hispánica recibió como legado, se encuentra ya en Lope de Aguirre, al tratar de igual a igual, en 1561, a Felipe II: “Te aviso, rey español, que tus reinos de Indias tienen necesidad de justicia y equidad para tantos y tan buenos vasallos como en ellos moran. En cuanto a mí y mis compañeros, no pudiendo sufrir más las crueldades de tus oidores y gobernantes, nos hemos salido de hecho de tu obediencia y nos hemos desnaturalizado de nuestra tierra que es España, para hacerte aquí la más cruel guerra que nuestras fuerzas nos consientan (...) En estas tierras damos a tus pendones menos fe que a los libros de Martín Lutero.”
El análisis de nuestro autor sobre el intelectual pequeño burgués, dista diametralmente de la izquierda internacionalista, su definición se asienta en la realidad, sin idealizaciones; ya que si bien usaba las categorías del análisis marxista, contó una historia de la que nunca habló el Partido Comunista argentino:
“La clase media tiende a la formación de grupos intelectuales que fluctúan, por motivos diversos, entre las “élites” que miran hacia arriba y los “ghettos” espirituales que miran hacia abajo. Esto explica la abundancia de intelectuales de izquierda que se pasan a la derecha ideológica, al conservatismo social. En realidad, los intelectuales son los que sienten más vivamente esta situación incierta que ocupan en la sociedad. Mientras la perspectiva de descender les lleva a la comprensión de la lucha que libra la clase trabajadora por otra parte les estimula a no caer en ella.”
Hernández Arregui nos estimuló para que repensemos y redefinamos toda la cultura argentina desde sus orígenes. Y también a denunciar la mistificación del intelectualismo que se dice progresista sin entender nada de los movimientos populares que surgen no de los libros sino de las tradiciones de un pueblo:
“En la escuela le enseñaron a preferir el inmigrante al nativo, en el colegio nacional que el capital extranjero es civilizador, en la Universidad que la Constitución ha hecho la grandeza de la Nación o que la inestabilidad política del país es la recidiva de la montonera o de la molicie del criollo. Este estado de espíritu, fomentado sutilmente por la clase alta aliada al imperialismo, distorsiona la conciencia de estos grupos, cuyo escepticismo frente al país favorece el pasivo sometimiento espiritual”.
Dirigentes obreros de San Juan, Tucumán, Mar del Plata y Rosario fueron sus interlocutores, pero su prédica se abrió a otros, aparentemente menos permeables a este tipo de ideas. En septiembre de 1969, el Director del Colegio Militar, Gral. Mariano de Nevares, sancionó con diversas penas a unos cuarenta oficiales del ejército en un sumario secreto. Encabezaba esa lista el Tnte. Licastro, acusado de: “mantener vinculaciones y vincular a otros oficiales con un ideólogo de izquierda conocido por él, formular comentarios favorables al mismo y defender sus ideas ante sus camaradas” y sancionado con cincuenta días de arresto y su pase a disponibilidad. A partir de ese momento, Hernández Arregui pasó a integrar la lista de los que años después se conocerían como “desaparecidos”. En octubre de 1972 y tras varios allanamientos, un “caño” explota en su casa y lesiona gravemente a su mujer.
Tal desastre no lo arredra y en 1973 publica “Peronismo y Socialismo”, aclarando en el prólogo que contrariamente a sus obras anteriores, es “un libro de divulgación”, con “un lenguaje más bien periodístico”, pero “cuidando, no obstante, en la medida de lo posible,, encuadrar los diversos temas abordados dentro de un nivel intelectual adecuado para quienes buscan una visión resumida de la realidad nacional”, Su título, por otra parte no debe llevar a la confusión, se trataba una perfecta delimitación del socialismo nacional del que hablaba Perón en las Pautas de actualización doctrinaria (1972) de manera tal de evitar las confusiones de los peronistas oportunistas de la época (añadiríamos también, de la actualidad). Esto está claro en los artículos firmados en la revista Peronismo y Liberación, al explicar el cambio de denominación de la publicación. (anteriormente, en 1973, era Peronismo y Socialismo). Pues así definía la actualidad del momento:
“No habrá alternativas pretendidamente socialistas frente a la política peronista. El peronismo tiene en su seno todo el socialismo posible, al poseer un programa liberador, único eje de la unidad nacional contra el imperialismo, y por sostenerse fundamentalmente en el apoyo que le da la clase obrera”.
La izquierda cipaya jamás le perdonó su compromiso nacional ni la derecha reaccionaria su formación marxista. Unos intentan encuadrarlo con extrañas alquimias en una posición que nunca compartió, otros, lo acusan de haber agitado el “inmundo trapo rojo”, sin percatarse como cretinos que son, que por más de una década flameó en el firmamento de la república una bandera roja... de remate.
Sobre el éxito de sus libros pensaba Hernández Arregui que “estos libros han surgido del dolor nacional y no del narcisismo literario, el prestigio intelectual de nada vale, y si tal prestigio emana de una obra áspera y crítica contra las instituciones y figuras representativas del coloniaje, más que prestigio acarrea sinsabores, odios duraderos y calumnias”
En el año 1974, año trágico para los nacionales, que acarreó la desaparición física de Juan Domingo Perón y de un pensador de la talla de Arturo Jauretche, corroído por los sinsabores mencionados, inició su tránsito hacia la gloria. Sus libros, polémicos y sin duda discutibles, no son de investigación sino de lucha”, como él mismo dijera. A esa lucha, que es la liberación definitiva del gran país iberoamericano, dedicó su pensamiento tan lúcido como apasionado.
Este pensador argentino, en 1973, al ser distinguido como Profesor Emérito de la Universidad de Buenos Aires, expresó categóricamente: “He pertenecido, pertenezco y perteneceré al Movimiento Nacional Peronista”.
Nada más podemos agregar.

CICLO DE PENSADORES NACIONALES: "FERMIN CHAVEZ, EL MAESTRO DEL REVISIONISMO"

INSTITUTO JUAN MANUEL DE ROSAS



CONFERENCIA ORGANIZADA POR LOS JOVENES REVISIONISTAS



CICLO DE PENSADORES NACIONALES



FERMIN CHAVEZ, EL MAESTRO DEL REVISIONISMO
Por el Profesor Jorge Sulé.
(23/5/07)




Para empezar a hablar del querido amigo y compañero de Fermín Chávez quisiera comentar una anécdota. En el archivo histórico de la Nación en la Secretaria de Rosas, en la sala X del piso 4, Ud pide un legajo y en el primer papel consta la nómina de los investigadores que metieron las narices en ese legajo, así que Ud sabe quienes son los que han hurgado en el documento original. En muchos, por no decir en la casi totalidad de ellos, se encuentra inscripto el nombre de Fermín. Lo que da cuenta que Fermín Chávez fue un gran investigador de nuestra historia, pero además, fue un militante político con una gran pasión por la política, pero también fue un gran poeta, hubiera vivido de la poesía si sólo se hubiera dedicado a ella, pero como si fuera poco, ilustraba sus textos, era un gran dibujante y pintaba. De tal manera que Uds se imaginarán que abarcar en su totalidad la personalidad y la trayectoria de Fermín Chávez no es tarea fácil, pero intentaremos un acercamiento a él, comentando algunas de sus obras, no todas, ya que hablamos de un autor que tiene más de 50 libros y que fue militante político y que tuvo una formación filosófica y teológica muy sólida. Se trata de una personalidad multifacética, pero al mismo tiempo de una gran persona desde el punto de vista humano por su humildad, por su forma de ser. Quien ha sido su amigo personal, honrándose con su amistad, quien ha podido incorporarse a su intimidad hogareño, quien ha caminado las calles, quien ha compartido emprendimientos historiográficos serios con Fermín, como quien esta hablando, y quizás por eso, los Jóvenes Revisionistas del Instituto me ofrecieron explayarme sobre Fermín. Pero quiero destacar lo difícil que resulta por la complejidad de su obra, por la complejidad de su trayectoria y personalidad, por la cantidad de libros que produjo Fermín.
Brevemente, unas reseñas biográficas.
Fermín nació en Entre Ríos, en 1924, en una localidad que se llama El Pueblito, cerca de Nogoyá. De padres criollísimos, que lo bautizaron con el nombre de Benito Chávez, que después e generalizo como Fermín, e hizo sus estudios en un colegio apostólico de los dominicos y fue seminarista. Es decir que uno puede presumir que tiene una sólida formación filosófica y teológica o por lo menos sale ya con una formación importante. Incluso Fermín vistió el hábito de los dominicos durante un tiempo hasta que después se fue dedicando a la poesía. Quizás sea justamente la poesía sus primeras expresiones literarias. Pero hablando de él y de su formación diremos que completó sus estudios de filosofía en Buenos Aires, y de humanidades en Córdoba y tuvo como profesores y fue discípulo de nada menos que de Rodolfo Mondolfo y de Nimio de Anquín; fue discípulo de estos dos grandes filósofos de la época. Sus primeras expresiones, como decíamos fueron poesías. Uno de los poemas se llama "Como una antigua queja", y otro "Una provincia al este", todas referidas a su localidad, a su región. Siempre Fermín decía algo parecido a lo siguiente: Que siempre la cultura sigue los mismos caminos de la inteligencia, va de lo simple a lo compuesto. Hay q tener la humildad de sabernos consternar frente al yuyo de nuestras praderas, frente al risco de nuestras montañas, frente a las vicisitudes de nuestro pueblo, antes de tener la soberbia de levantar la vista y de tratar de abarcar las complejidades cosmológicas universales. Hay que ir de lo simple a lo compuesto. Esto decía Fermín. Y en consecuencia, empezaba sus poemas referidos a su patria chica, Entre Ríos, y pudo haber sido un gran poeta pero se encontró con el revisionismo histórico. Pero retomando, en materia literaria Fermín tuvo una gran producción, yo recuerdo en 1952 una obra que se dio en el teatro de Enrique Santos Discépolo, que se llamaba "Un árbol para subir al cielo", cuya actriz era Lola Membrides, que estuvo en cartelera mucho tiempo, con una gran repercusión; esta es sólo una mención de las varias obras que escribió Fermín desde el punto de vista literario. Esto fue en 1952, y nosotros éramos muy jóvenes, tendríamos 22 años.
Yo lo encuentro en 1956 a Fermín Chávez; pero lo encuentro en un libro, estabamos en la Resistencia Peronista y les pido perdón por mi discreción política, ya que no soy amigo de meterme en este campo, pero al hablar de Fermín Chávez, de nuestras correrías y amistad, tengo que incursionar por este terreno.
Como decía lo encontré a través de un gran libro, que para nosotros fue una tabla de salvación intelectual. ¿Quién era este señor, escritor de este libro? Me refiero al libro de 1956, Civilización y barbarie en la cultura argentina. Eran momentos de la Resistencia, que fue una resistencia civil, que pegaba afiches en las paredes, que hacía huelgas, que tomábamos fábricas, que nos reuníamos para discutir temas de ideología, que le poníamos "miguelitos" a los carros de la policía, pero que de ninguna manera era la resistencia militarizada que vino al final de la década del 60. No era esa resistencia. Nosotros cuando veíamos a esos chicos que venían engominados y bien puestos y bien trajeados no nos gustaba nada. Nuestra resistencia era civil y no militarizada. No era una actitud de soberbia militarizada sino una resistencia política civil acentuada. Poníamos el acento en lo doctrinario, en las cuestiones de interpretación de la historia argentina, del país, de su problemática, y al regreso de Perón. No se nos ocurría de ningún modo, ni se nos pasaba por la cabeza tirarle un tiro a un agente de policía por el sólo hecho de ser un uniformado, en cambio estos pibes a los que me refiero sí. Por eso hago yo, esta diferenciación de las “dos resistencias”.
En esta época encontré yo el libro mencionado, en un momento en que el peronismo estaba en dispersión. Nos aferramos a él como una tabla de salvación intelectual y que fue una respuesta a Martínez Estrada en el libro "Radiografía de la pampa", donde Martínez Estrada explica el Martín Fierro a través de Freud y de Kafka, cuando el Martín Fierro se explica sólo, a través José Hernández y de la propia vida de José Hernández. Y esta es una refutación en general a ese trabajo y especialmente a la falacia sarmientina de civilización y barbarie. Esa falacia donde civilización es lo de afuera y la barbarie es lo de adentro. Esto desde la época de Cicerón, de Séneca, de todos los que abordaron la política y filosofía clásica, esto es al revés. Para la literatura clásica "la civitas" era lo de adentro y la barbarie lo extranjero, y Sarmiento revirtió este proceso y lo hizo al revés. Además este enfundio entrampó a muchas generaciones de argentinos que no interpretaron la política ni la historia en donde las rebeldías naturales y lógicas de los jóvenes se vieron ante este equivoco y fracasaron, muchas generaciones de universitarios fracasaron ante este equivoco. Es entonces en este libro donde Fermín habla de lo que realmente es la civilización y la barbarie. Aquí desarrolla dos conceptos de lo que es la civilización. Uno es un cierto grado de desarrollo material en la historia de los pueblos; y el otro concepto es: Un cierto grado de perfeccionamiento moral entre los hombres y la armonía entre los hombres y el medio en que lo habita. Por supuesto que Fermín asume el segundo concepto y yo también, porque no siempre el desarrollo material presupone un desarrollo moral de relaciones entre los hombres ni muchos menos. Al respecto, una vez a Manuel Gálvez le preguntaron: Vio Estados Unidos y Nueva York los edificios de 40 y 50 pisos? Y Gálvez dijo, sí que gran progreso ese país; para después hacer esta reflexión: La estatura moral de este pueblo estará en consonancia con estos 40 0 50 pisos de que Uds me hablan?, y zorramente dejo la inquietud deslizada. Bueno, entonces Fermín hace esta distinción en el concepto de civilización, en este libro Civilización y barbarie, que es un libro estupendo; y ahí lo encontramos a Fermín, y después lo encontramos personalmente.
El otro gran libro que me atrevo a comentarles a Uds es "Historicismo e Iluminismo en la cultura argentina", un trabajo impresionante, donde explica Fermín las características del iluminismo unitario, donde explica las características políticas, económicos, sociales, filosóficas y culturales del iluminismo; y lo que es el historicismo federal en sus aspectos políticas, económicos, culturales, etc. Por ejemplo, dice Fermín: Para los iluministas la nación surge de una actitud jurídica política fundante. Es una actitud de voluntad política y no un proceso histórico. Además esta actitud política y jurídica fundante se asienta en un contrato social rodeado de derechos y garantías individuales abstractas de carácter individual y universal, al margen de las líneas que proceden del pasado. Como advertirán, este iluminismo no tiene nada que ver con el proceso histórico donde el hombre se desarrolla incluso en función de su propio desarrollo histórico, donde no están presentes las creencias, el lenguaje, el idioma, la evolución del pueblo en si mismo y el medio ambiente que se va ampliando y desarrollando, sino que es una actitud voluntariosa de tipo jurídica y política; de aquí el por qué el partido unitario se canso de hacer constituciones y reglamentos. El Estatuto Provisional de 1811, el Reglamento Orgánico de 1811 del Deán Funes, la Asamblea del año XIII también con sus disposiciones, con posterioridad el Estatuto Provisional de 1817, después el proyecto constitucional de 1819, después el proyecto constitucional de 1826; todos fracasados, porque se cree que pueden fundar la Patria a través de dictar constituciones, cuando la norma jurídica consagra un hecho, no lo crea. El hecho social es el tramado sociológico que crea la sociedad y que después remata en la norma jurídica, y no al revés que la norma jurídica hace a la Patria. La Nación esta desde que nace el primer mestizo, o desde que Juan de Garay o Francisco de Aguirre funda Santiago del Estero en 1553 en colaboración con las mancebas indias que le dan hijos, ahí ya esta naciendo la patria, después tendrá el estado jurídico, que es el gobierno, que es la independencia, después vendrán los otros elementos. Los caracteres de una nación son varios, la población, la tradición, el pueblo, las costumbres, el idioma, las creencias, etc, y no la actitud de voluntad jurídica del iluminismo, por eso este libro es importante. También se explica el pensamiento iluminista europeo, con autores como Savigny, y como fueron vaciados de los jóvenes de la generación del 37 que no supieron interpretar que esta corriente estaba hablando de la formación de Europa a través del medioevo, a través del feudalismo, de los cantares populares, etc, y acá se para en el 25 de mayo. La historia aparecía como producto del 25 de mayo en adelante olvidando el proceso anterior de colonización, mestizaje y demás factores, porque aparecía como degradante hablar de la mestización del país, hablar de que el gaucho es el fruto de la combinación del indio con el español, todo eso era tabú para muchos historiadores. Todo esto esta muy bien explicado en este trabajo, que demuestra también la cultura universal que dominaba Fermín al hacer una explicación de la filosofía del siglo XVII, XVIII y XIX en Europa, manejaba todos estos temas, y además sabía latín y griego. De sus maestros de filosofía Nimio de Anquín y Rodolfo Mondolfo, aprendió latín y griego, y allá con los dominicos en Entre Ríos, aprendió latí y griego, y hasta algunas expresiones en alemán que hay en este libro. En otro pasaje de su libro dice Fermín que el gran anti-iluminista de la historia fue Juan Manuel de Rosas, porque es producto de un proceso histórico y no una actitud voluntarista y jurídica, aunque lo consagra. El plebiscito de 1835, de hecho, es un acto jurídico y lo consagra a Rosas, como lo es también el Pacto Federal de 1831. Pero son hechos jurídicos que consagran hechos históricos que se vienen dando a través del propio prestigio de Juan Manuel de Rosas y su actuación en los medios rurales y producto de la anarquía imperante y de la balcanización del país con la pérdida de territorio argentino. Todo esto es la consecuencia hasta que aparece alguien que va a poner freno a ese proceso de disociación y mutilación que se venía operando en la Argentina. Por eso si hay un anti-iluminista encarnado es Juan Manuel de Rosas, así lo dice en el libro, y por supuesto que coincido con Fermín.
También merece destacarse un libro de historia, sobre la vida de Ricardo López Jordán. Este libro es una maravilla de erudición en donde Ud no se cansa de ver las fuentes que ha consultado Fermín Chávez, sobre un personaje como fue Ricardo López Jordán, que se supone que fue uno de los mentores del asesinato de Urquiza, es un trabajo impresionante de 7 capítulos, con 300 páginas. En el primer capítulo hay 23 citas al pie de página, 23 fuentes; el segundo tiene 80 citas al pie. Reviso el legajo de la familia Urquiza, el legajo de Urquiza en el Archivo General de la Nación, el legajo del archivo privado de la familia de Ricardo López Jordán. En el capítulo tres tiene 51 citas a pie de página, en el cuarto tiene 83 citas, en el capítulo cinco tiene 88 citas a pie de página, en el sexto 63, y en el séptimo 75; en total 463 citas al pie de página que son fuentes historiográficas de archivo y también bibliográficas. Yo les aseguro que en la actualidad que no hay ningún libro de historia que tenga la mitad de estas fuentes historiográficas. A pesar de este soberbio trabajo, todavía hay algunos que dicen que el Instituto Juan Manuel de Rosas y sus integrantes se dedicaron solamente a Rosas, parece mentira que todavía nos tengamos que aguantar esos "chubascos". Fermín se dedicó a López Jordán, y la historia del Chacho Peñaloza, con la misma erudición, y la vida de José Hernández; y otros historiadores del revisionismo que están en este instituto como Alen Lascano ha reivindicado a Felipe Ibarra de Santiago del Estero, y después de ese trabajo ya no se habla mas mal de Ibarra que es un prócer en Santiago del Estero, y así podemos seguir hablando de otros caudillos del interior en donde el revisionismo se extiendo no sólo a la época de Rosas sino hacia fines del siglo XIX y parte del siglo XX y también hacia atrás con el período de la colonia, y el período de la América Hispana, y la interpretación revisionista de mayo. Pero sin embargo, todavía recibimos esos "baldazos", como que solamente nos hemos dedicado a la reivindicación de Rosas, por supuesto que Rosas es el eje de una revalorización de una visión casi total de la historia argentina.
Voy a comentar también, un libro que es una síntesis de la historia argentina, que podría ser un manual exquisito para la escuela secundaria y también la universitaria que es "Historia del país de los argentinos", editado por Theoría. Se trata de un libro chico, que es una síntesis de la historia argentina hasta el 17 de octubre de 1945.
Otro trabajo olvidado, que no tuvo gran repercusión, que se llama "Un proyecto olvidado, la Confederación Argentina", dónde se rescata una generación como Mariano Fragueiro, que es el anti-Alberdi en materia económica, fue un hombre estatista en el siglo XIX; rescata a Francisco Fernández, a Olegario V Andrade, Nicasio Oraño, etc, es decir, hace un rescate de una generación olvidada desde el punto de vista político, ya que en este aspecto nadie dice que estos hombres no fueron mitristas, no fueron sarmientistas, y cuando entraron a la política lo hicieron a través del alsinismo, es decir a través del Partido Autonomista Nacional.
Otro libro excelente, también pequeño, que se llama "El autoritarismo en la historia argentina", comienza por señalar el autoritarismo con el iluminismo liberal francés metido en las cortes borbónicas de España, de allá proviene al autoritarismo. Ese autoritarismo liberal borbónico de Carlos III que después lo hereda el partido unitario y que se traslada a las clases directoras de nuestro país como actitud permanente que nace, no justamente en los regímenes populistas, sino por el contrario, en los regímenes aristocráticos que creen tener la verdad permanentemente y por lo tanto al enemigo hay que destruirlo. Esta actitud de por ejemplo, Carlos III, de incendiar los libros de Francisco Suárez, porque era el autor de aquella teoría que sostenía que la autoridad y el poder vienen de Dios pero se encarnan en el pueblo y este es el que se la da a las autoridades. De tal manera el Príncipe no es el vicario de Cristo, el Príncipe tiene que dar cuenta al pueblo de sus obras. Esto decía este jesuita que estaba fundando un poco la teoría de la revolución, porque aquél gobernante que se convierte en déspota, y no responde a los requerimientos de los pares, entonces se le saca la fuerza. Por esta teoría Carlos III ordena incendiar todos los libros del Padre Suárez. Este concepto de gobernar para el pueblo, con el pueblo, pero sin el pueblo, es una concepción borbónica ilustrada, del racionalismo francés metido en España y trasmitido posteriormente al partido unitario y por éste a todos sus descendientes desde el punto de vista histórico que no quiero mencionarlos.
Otro trabajo, que podríamos denominarlo de hormiga, porque es una crestomatía, es decir, una colección de expresiones de personalidades de distintos matices ideológicos que se refieren a Rosas, el los coleccionó y después hizo un libro que se llama "La vuelta de Juan Manuel" que coincidió con la vuelta de Don Juan Manuel a la Argentina, en ese libro son 110 opiniones de las mas impensadas personalidades sobre Rosas. Las opiniones de Borges, de Sábato, de Ravignani, y otros, que Fermín tomó de sus lecturas; ya que era un ávido lector, y en este libro los "escracha". Por ejemplo, aquí Ravignani dice: "Rosas tuvo amigos entre gente importante y entre los humildes, más su prestigio como hombre lo afirmó entre éstos últimos. Entre los importantes se incubaron enemigos como los Maza y los estancieros del sur. A los personajes federales del interior los envolvió en una trama amistosa y sutil que sin su conocimiento haría inexplicable la acción política desplegada. Con Estanislao López y Quiroga estructuró la Confederación a partir de 1831, sobre la base de un íntimo entendimiento, era un gran conocedor del temperamento. Supo ser así un político práctico en la correspondencia sostenida con uno y con otro aparenta dos ecuaciones personales diferentes, sobre todo una conciencia política proteiforme. Es un príncipe criollo". Esto lo dijo un radical no yrigoyenista, sino unionista. También se “escrachó” a un socialista, Sánchez Viamonte, que en un rato de sinceridad dijo: "Puede decirse, usando una expresión un tanto atrevida, que la dictadura de Rosas produjo un fenómeno de democratización antirrepublicana, si se admite para democracia la acepción simplista del concepto opuesto a aristocracia, en efecto, la dictadura abolió prácticamente la división de clases propia de la colonia, cosa que no había podido hacer la revolución de mayo. La inversión de valores sociales que implica el gobierno de Rosas es una consecuencia del predominio rural y del alzamiento fomentado por él del bajo fondo, popular y urbano como, como siempre el autócrata es resistido por la elite aristrocratica o plutocratica y su triunfo se debe al apoyo de la masa popular cuyo mandato implicito consiste en la nivelación de las clases, destruyendo los mas arraigados privilegios". Esto lo decía un socialista como Sánchez Viamonte que fue un furioso gorila anti peronista, que integró aquella comisión "orientadora" de la Revolución Libertadora. Aún dice más: "Rosas quebró y anuló la actitud reservada y despectiva de Buenos Aires hacia el resto del país que tantas suspicacias y enconos había provocado. De todos los porteños Rosas fue el menos porteñista, su hondo sentido de la vida rural le aproximaba a los caudillos de las provincias y le permitía entenderse con ellos de igual a igual hablando su mismo lenguaje y concertando su acción. Si es federal como tendencia política, es unitario desde el punto de vista estrictamente nacional". Bueno, como verán en este trabajo Fermín encontraba las frases adecuadas de los personajes más insólitos que uno puede decir que jamás se podrían haber pronunciado a favor de Rosas. Hay 110 opiniones que recopiló, y ante una objeción que yo le hice una vez, señalándole que no había puesto los conceptos de Alberdi, Urquiza, el propio San Martín, el me contestó; "Mira Jorge, la gente ya lo sabe eso. En cambio lo de estas otras personalidades no", y en este comentario se puede ver como Fermín sobreestimaba la cultura de la gente, y a su vez, se subestimaba él, por la gran humildad que tenía.
Tiene también Fermín, incursiones en materia de historia contemporánea sumamente prolíficas. Los cuatro tomos de Historia Argentina, en homenaje a José María Rosa, del 13 al 17, que hicimos con Canton, Manson, yo, bajo la dirección de Fermín, son cuatro tomos que van de 1946 a 1976, es decir, hasta la caída de Isabel Perón. Son tomos de historia contemporánea en una época en la que todavía no había nada, o había poco, escrito sobre el tema; son muy importantes y de consulta permanente. Además escribió la historia de "Perón y el peronismo" que son dos tomos grandes y completísimos (de 1895 hasta 1955), tiene la historia de "Eva Perón", otro sobre la vida de Evita que se llama "Eva Perón sin mitos", otro trabajo, muy original por cierto, cuyo título es "La chispa de Perón", donde describe anécdotas de Perón, donde el General se expresaba con ironía o con un sarcasmo a veces bastante "sangriento", y esto generalmente es una licencia que se permiten los hombre de talento, que tienen este tipo de humor. Pero se trata sin duda, de un librito exquisito donde entre otras esta la anécdota contada por Pedro Michelini que dice mas o menos así: "Pedro Michelini actuaba como abogado de Perón en algunos asuntos menores y entonces va a Puerta de Hierro a la Quinta 17 de Octubre a hacerle firmar al General unos escritos para acciones jurídicas. Allí estuvo una semana, en 1960 más o menos, y manifestaba Michelini que no quería meterse en política porque acá se estaban peleando todos. Llegado el fin de semana ya estaba todo firmado y Michelini próximo a irse de España, recibe de manos de Perón dos sobres mientras le ordenaba: "Esto se lo da Alonso y esto se lo da a Vandor". A lo que Michelini replica: "Pero General ya le dije que no quiero meterme en política porque se están peleando en Bs As, discutiendo", y Perón dijo: "Mire hijo, tiene que hacer como el gaucho, que junta bosta y barro. Y con la bosta y el barro se construye su rancho y después lo convierte en un nido de amor". "Así -dijo Michelini- me encontré de vuelta en Bs As, haciendo política, porque me enroscó la víbora el viejo". Hay también otra anécdota muy graciosa; pero es importante hacer notar que casi todas estas anécdotas de Perón siempre tenían un sentido didáctico, pedagógico. De esta manera, el General decía: "Yo como Alejandro, que le daba los negocios a Craso, le dejo los negocios a Jorge Antonio. Mi Craso, es Jorge Antonio". Esto venía a cuento, a que muchos que lo visitaban a Perón, pensaban que era un dictador sudamericano lleno de dinero en el bolsillo y lo frecuentaba gente que quería hacer negocios con Perón. Pero el General no tenía plata; el que si tenía era Jorge Antonio que lo "bancaba" y algunos otros empresarios. De todos modos Perón atendía a todos por igual. Cierta vez, lo van a ver de una compañía pesquera y le manifiestan su interés de que el General intervenga en una factoría importante. ¿Ah si?, -dijo Perón-, ¿Y que tendría que poner yo?; bueno General Ud tendía que comprar los barcos y pagar los jornales al personal. Ah, entonces seguro que los que Uds van a poner es el océano. Vayan m ‘ hijos, entiéndanse con Don Jorge Antonio. Todas estas anécdotas, y muchas otras están en este libro, que si estuviera ene librería yo lo recomendaría altamente porque verían el talento de Perón y sobre todo, la forma en que lo presenta Fermín.
Entre otros trabajos que merecen comentarse, no sin cometer injustas y obvias omisiones con un autor que según me comentó Federico Addisi que está efectuando la recopilación de su bibliografía completa, tiene más de 61 libros; es el llamado “Peronismo visto por Víctor Frankl”, y me estoy refiriendo, no al psicoanalista muy famoso, sino al sabio austríaco, que es un sabio en materia de Ciencias Sociales que también pasó por hispanoamérica y por la Argentina, y tuvo una visión del peronismo que luego volcó en su libro. Fermín Chávez, lo que hace aquí es extraer de los libros de Víctor Frankl que afirman que los derechos del trabajador de la constitución del 49 son casi la letra de las Encíclicas Papales de Quadragesimo Anno, no Rerum Novarum; que son prácticamente transcriptas de esa encíclica de Pío XI. Tiene otro libro que se llama “Siete escolios sobre Perón”, la palabra “escolios” pertenece al griego y significa lo siguiente. En la antigüedad cuando los griegos se encontraban en grandes fiestas o banquetes, cantaban un tema de un hecho homérico o de un hecho épico de su historia. En este caso, significaría, algo así como aquellos aspectos desconocidos de Perón. Por ejemplo, el comercio intelectual que Perón tenía con los filósofos presocráticos y extrae muchas expresiones del General que proceden de allí, además de Sócrates por supuesto del que Perón era gran admirador. Otro aspecto casi desconocido aquí reseñado, es el de Perón pianista, como tocaba muy bien el piano. Especialmente merece destacarse por su importancia histórica, una carta que se publica en el libro, que Perón muy jóven le envía a su padre, con motivo del término de la Gran Guerra diciéndole que estaban todos contentos por el término de la guerra porque esta nunca es buena, pero señala que los vencedores no son amigos de la Argentina y que el único que pudo parar el atropello Europeo fue aquél dictador que se llamó Don Juan Manuel de Rosas. Para esta época Perón tenía 20 o 22 años y el documento tiene mucho valor porque usualmente se sostiene, constituyendo una verdad a medias, que el revisionismo de Perón es posterior a sus dos primeros gobiernos, sobre todo de la época del exilio.
En cuanto a la prolífera vida de Fermín, se puede decir que fue un militante político también. Desempeñó el cargo de Vocal en el Comando Táctico Peronista. Fue un cuadro de conducción del peronismo en la época de la resistencia, en la clandestinidad. Después, en la legalidad, desempeñó el cargo de asesor del ministro del interior en 1974. Finalmente había escrito un trabajo que es un Diccionario Político, casi un trabajo de historiografía argentina, con todos aquellos que escribieron alguna vez una página de la historia argentina. Sin embargo, con respecto a este trabajo voy a contar algo doloroso. Este libro se le ofreció a la Secretaría de Cultura, que lo rechazó por “desviaciones ideológicas”. Este gobierno rechazó un trabajo de Fermín por desviaciones ideológicas...una cosa increíble. A los pocos meses falleció Fermín, y con ese dinero del trabajo último que la secretaría rechazó se le podría haber realizado un sepelio más digno, algo como corresponde.
Bueno, para terminar quiero agradecerles a los Jóvenes Revisionistas que me han invitado, y ojalá que puedan cosechar alguno de los frutos que ha sembrado tanto Fermín Chávez que ya mora en otras latitudes. Muchas gracias.

CICLO DE PENSADORES NACIONALES: "SCALABRINI ORTIZ"



CONFERENCIAS ORGANIZADAS POR LOS JOVENES REVISIONISTAS.
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES HISTORICAS
JUAN MANUEL DE ROSAS.





SCALABRINI ORTIZ.
Por Pancho Pestanha.
(16/6/07)



Quiero agradecer por la posibilidad de dar esta charla a Alberto Gelly Cantilo.
Agradezco a su vez, la invitación de Federico Addisi, y en su representación a los Jóvenes Revisionistas.


Qué buena palabra que es el Revisionismo Histórico y que suerte que esta resurgiendo esta corriente tan importante para nosotros.


Por supuesto que también agradezco al Instituto Juan Manuel de Rosas que siempre nos recibe con tanto afecto y cariño.

Entrando en la materia, quiero señalar en primer lugar que Scalabrini Ortiz tiene conmigo una doble relación. La primera se da hace unos diez años, en que yo retomo los estudios referentes al pensamiento nacional, que si bien nunca los había abandonado, había puesto un "impasse" que tenía que ver con otros aspectos de la vida de cada uno, la concentración en otros aspectos; y lo retomó hace unos diez años, con un texto de Scalabrini, a partir de una intuición. Esta intuición me parece importante, y tiene que ver con que Scalabrini Ortiz es para mí y para muchos de nosotros un hombre de una generación que es muy importante en la Argentina. Es una generación que produce una revolución cultural en nuestro país, la generación de grandes poetas; de Manzi y Discépolo por ejemplo, no los voy a nombrar a todos porque es una generación demasiado vasta. Una generación con las dos corrientes literarias, aunque algunos lo nieguen, la existencia de la corriente Boedo y la corriente Florida. Más allá de eso hay un renacimiento literario en la época que es importantísimo, sobre todo de la mano de Leopoldo Lugones. Es integrante de una generación que produce, vuelvo a insistir, una revolución artística impresionante en todos los aspectos de la cultura argentina. Cuando uno estudia la década del 20 y del 30, y más general, el período desde el 20 hasta el 45, sobre todo en lo que hace a la producción artística se da cuenta que hay claramente, una generación que se expresa a través de la cultura. Es la época de los grandes poetas, surgen como hemos dicho corrientes literarias; los pintores empiezan a pintar otras cosas, aparece Quinquela Martin, Molina Campos; aparecen las primeras orquestas de Tango, la revalorización del folklore nacional, la escultura, etc, es una generación tremenda. Esta generación la entendió muy bien Ortega y Gasset, y la sintetizó muy bien Jaime Perrioux en su libro "Las generaciones argentinas", pero que aparte sintetizó también un hombre que se llama Juan W. Wally que hizo un gran trabajo de síntesis "Generación de 1940, Grandeza y frustración" donde, en diez o quince páginas, "La generación décima", surge claramente esa cosmovisión cultural que se produce durante esas dos décadas. Scalabrini Ortiz es integrante de esta generación, lo cual no es casualidad ya que es un hombre de la literatura. Su primer texto importante, más allá de "La Manga", es "El Hombre que esta solo y espera", y es un texto claramente perteneciente a esta corriente cultural de la que venimos hablando.
Esta generación tiene dos características. Por un lado, comienza, gracias a la herencia de los nacionalistas de la primera época del siglo pasado, una clara intención de reacción contra la anglofilia de las elites de Bs As; es reactiva; y por otro lado, tiene una obsesión que es la búsqueda de la identidad nacional, a través de las identidades locales. En el caso de Scalabrini, el era de Corrientes, aunque vivía en Bs As, buscaba la identidad del correntino. Así también Manzi, que era un hombre del interior hacía lo propio, porque esta revolución cultural tiene que ver también con un alto contenido provincial. Esto, después se verá en el programa de integración forjista, donde hay mucha integración provincial, hay muchos provincianos que están viviendo en Bs As y que participan de esta revolución cultural que no solamente se da en Buenos Aires sino en todo el país.

Resulta muy lindo abordar una época y abordar a los maestros, ya que al lado tenían a Macedonio Fernandez, a Lugones, tienen a hombres y mujeres señeros en la cultura nacional alguno de los cuales fueron lastimosamente olvidados, caso Lugones por esas que suelen suceder en la Argentina y que tienen que ver con alguna circunstancia política pero también tiene que ver con su obra. También fue una generación en cierto sentido temerosa, vive en el medio de un aluvión inmigratorio y hace que en cierta medida sientan que un poco la historia y la cultura argentina tambalean, entonces buscan fortalecerlas, por eso se llaman martinfierristas, esta corriente literaria a la que si pertenece Scalabrini Ortiz rescatan esta idea Hernandiana, o la idea facundica de la argentina, entonces Scalabrini es un muchacho que se mueve en todo este ámbito. Comparte también, como gran parte de nuestros maestros nacionalistas un origen anarquista o marxista, porque la primera organización de la que participa y funda Scalabrini Ortiz se llama Insurrexit que es una organización de izquierda, porque en ese momento, en la década del 20 aparecía la izquierda y el anarquismo como el primer elemento de reacción contra el coloniaje. Es esta misma evolución que también hace Ramón Doll, y el mismo Lugones, que también tienen orígenes cambiantes hasta que adoptan definitivamente una posición nacional. Es el caso también de Ernesto Palacios, y fíjense como son muchachos que en su juventud tienen su paso por la izquierda y el anarquismo y giran con esa lucidez que los caracterizo, y se incorporan entonces al campo nacional. Sin estos giros no podemos entender. Scalabrini no se entiende si no es en el marco de una generación que produce una revolución cultural. Son clarísimas las posibilidades literarias de Scalabrini Ortiz, que aparte tiene un gran talento y figúrense que en la presentación del libro El Hombre que esta solo y espera fueron Borges, entre otros grandes de la elite cultural de la época, son amigos. El primer Borges es un hombre claramente nacional, un hombre que se esfuerza por entender esta identidad orillera que aparecía en Bs As como fenómeno tan particular pero también con un claro sentimiento de arraigo; y así, de esta forma vuelvo a Scalabrini Ortiz. Vuelvo a Scalabrini Ortiz a través de la cultura. Pero insisto en el punto de que no se puede entender a Scalabrini sino en medio de esa convulsión que es un reaccion contra la anglofilia, una búsqueda de la identidad nacional y el temor a esta Argentina que recibia una gran masa inmigratoria, sobre todo en la ciudad de Bs As, a fines del siglo XIX y principios del XX, una Argentina sumamente convulsionada y hombres de provincia. Acuérdense esta dimensión provinciana y la influencia que después va a tener en la producción. Y este es el primer elemento que a mi me parece importante, saber como son las relaciones de Scalabrini Ortiz, que las tiene en el mundo literario; con Ocampo y toda la elite de la cultura de Bs As, pero también empieza a tener relaciones políticas con hombres como José Luis Torres o Irazusta, hombres que ya de alguna manera venían convergiendo en otra tradición pero tienen relaciones. Hay un gran proceso de relacionamiento entre los argentinos que están viviendo esa época. ¿Y qué observa Scalabrini aparte de esa convulsión cultural de la que es partícipe? El estaba al principio enfocándose claramente a la literatura y tenía todas las de ganar, podría haber sido uno de los grandes literatos de la argentina, es exquisito escribiendo, es una maravilla. ¿Y qué otro fenómeno sociológico observa Scalabrini Ortiz, que generalmente esta ausente de los análisis historiográficos? Algo que podemos llamar como "los tres orilleros". Este período de inmigración en la Argentina coincide con un período de convergencia en las orillas que se materializa efectivamente allá por los años 29-30 que es: aquél primer orillero, el gaucho, el paisano expulsado por la idea de Bs As, por esa idea mitrista o sarmientina también de que había que tratar de repoblar a la Argentina y despoblarla de todo lo que la vinculara con su historia bárbara por hispánica y decadente. Esta generación anglofílica de alguna manera tenía a Europa, y en particular a Inglaterra y Francia como imagen de progreso y a España como imagen de decadencia. Recordemos que ya estábamos en aquél entonces en un período crítico para España.
Decíamos entonces, que aquél primer orillero que estaba boyando en las orillas de Bs As se encuentra con otros orilleros que son los inmigrantes pobres, es decir las razas no queridas, que vienen acá a la Argentina y que se ubican en las orillas porque no pueden saciar la sed de tierra que había en Europa en esa época pero las oligarquías argentinas no tienen una política de distribución de tierras sino mas de absorción de mano de obra y que se asientan también en las orillas en los conventillos; son los segundos orilleros. Y los terceros orilleros son los paisanos nuestros, el peón de campo desplazado por la crisis del campo de los años 30 y se juntan y convergen en las orillas de Bs As. Es un fenómeno este que también observa Scalabrini Ortiz que después lo va a traducir en su concepto de nación: la nación multígena.

Scalabrini entonces, como primer elemento, es un hombre que participa de la revolución cultural, sumamente talentoso que tiene un itinerario de combate que es muy común en muchos nacionalistas; que presencia el encuentro de los tres orilleros en las orillas de Bs. As y que aparte de todo esto se ve involucrado en los incidentes de Paso de los Libres, por lo cual tiene que emigrar a Europa; a esa Europa admirada por las elites culturales de Bs As, y Scalabrini viaja y se encuentra con una Europa que cada vez tendía mas al mecanicismo y la describe sobre todo en los últimos libros, en "Tierra sin nada, tierra de profetas" que es la autobiografía de Scalabrini Ortiz y ahí descubre ese perfil de una Europa que se estaba preparando con una convulsión tremenda; el mecanicismo, la revolución industrial, los preparativos para la Segunda Guerra Mundial, etc, es una época en la que el viaja ya que esta casi como en el exilio, y a partir de aquí, escrito por él mismo, es donde Scalabrini recupera la Argentina, y es el punto de inflexión en donde Scalabrini toma la decisión clara de convertirse en un hombre del pensamiento nacional. Y ahí son los comienzos del Scalabrini ideólogo, político, dicho esto en el gran sentido de la palabra porque en realidad era una persona bastante reactiva a las elites políticas de la época, solamente hay que leer el prólogo a "Política Británica en el Río de la Plata" para poder comprender el nivel de desprecio que tenía Scalabrini sobre lo que era la plutocracia o partidocracia de la época; y ese es el Scalabrini que recorre ese itinerario en los primeros años de su vida. Es un hijo de un naturalista, es ateo, no tiene una formación trascendental como tenemos muchos de nosotros, es un hombre de formación positivista, agnóstica en todo caso, que paradójicamente describe el 17 de octubre de 1945 con un nivel de misticismo que sorprendería a cualquier cristiano porque es un hombre claramente místico pero de formación positivista. Ese es Scalabrini. Después esta el Scalabrini que obviamente se integra a un proceso de construcción política muy interesante que también tiene que ver con un itinerario mío reciente y que tiene que ver con un trabajo que venimos realizando hace ya más de tres años del análisis de un repositorio documental que perteneciera a Francisco Capelli, último secretario general de FORJA, porque nosotros de alguna manera intuíamos que FORJA prácticamente es una agrupación desaparecida de la historiografía oficial para nosotros tenía una función clave. Por esas cuestiones providenciales nos fueron encontrando con ese repositorio documental, con ese material, con las cartas, con los debates, con un montón de cuestiones que nosotros tratamos de describir en estos tres tomos que acabamos de terminar pero que de alguna manera dan para mucho más, y nos encontramos con un Scalabrini ideólogo, norte ideológico claramente de FORJA. Porque inclusive hay dentro del pensamiento nacional muchas discrepancias sobre el tema Forjista o discusiones que no son centrales pero son importantes porque FORJA es una agrupación integrada básicamente por radicales, la mayoría de cuño Irigoyenista y la mayoría paisanos del interior del interior del país (casi no hay porteños). FORJA nace como una estrategia de lucha de poder dentro del radicalismo que venía Alvearisandose de una forma extraordinaria y obviamente con más razón después de la muerte de Irigoyen y esta estrategia era recuperar el Radicalismo para transformarlo en revolucionario. Había una clara estrategia de inserción crítica dentro del radicalismo. Scalabrini nunca fue Radical, es más, descreía de las potencialidades revolucionarias del Radicalismo pero es fundador de FORJA, es el norte ideológico de FORJA. Los cuadernos de FORJA son impulso claro de Scalabrini Ortiz. Él renuncia en febrero del 43' y no hay más cuaderno de FORJA, es Scalabrini quien invita a inscribir a Torres y a Del Río, entre otros, los cuadros de FORJA.

Jauretche esta demasiado concentrado en lo que es la articulación política, es decir que es como que hay una distribución, esta claro que Scalabrini es el conductor ideológico de FORJA desde su formación y Jauretche el armador. De modo tal que uno ve ya a fines del 42' las grandes discrepancias entre Scalabrini y Jauretche porque Scalabrini muestra el hastío respecto de Jauretche de la constante articulación política y la constante esperanza de que el Radicalismo se transformara en revolucionario y a pesar de que en el año 40' FORJA reforma el estatuto. FORJA tiene períodos: el que es básicamente constituido por hombres que vienen del Radicalismo o del Irigoyenismo hasta el año 40'. En el año 40' se modifican los estatutos y permite la incorporación de extrapartidarios. Es una gran falsedad que FORJA es una agrupación estrictamente Radical, tiene un inicio, un comienzo, pero fíjense que hombres tan importantes como Lopez Francés que fue el corazón del gobierno de Mercante no era Radical, Nicanor García el jefe de FORJA Mar del Plata quizá la filial más importante de FORJA en el interior del país, Darío Dalessandro, es decir que FORJA desde una falsa visión de la historiografía liberal que la suele presentar como una agrupación marginal dentro del Radicalismo y desde algunos pensadores nacionales que la colocan dentro de una especie de agrupación nacionalista. Pero no. FORJA tiene dos períodos claros: Primero, el conductor ideológico de FORJA desde el principio esta claro es Scalabrini Ortiz, yo creo que se dividieron así: vos pensa y yo laburo. Juaretche era el operador, se dedicaba más a la redacción de volantes, de cosas de combate, afiches, etc. Y Scalabrini a la producción de textos. Entonces este proceso de FORJA también adquiere otra importancia que a veces es desconocida por el propio nacionalismo cosa que me aterra un poco porque generalmente cuando se hablan de las influencias sobre el Peronismo se habla del nacionalismo que claramente tiene influencia del Peronismo pero también tiene influencia del pensamiento nacionalista de principio de siglo y sobre todo, obviamente, de hombres como José Luis Torres. Pero FORJA aparte de eso, aparte de producir material de carácter teórico, tiene una actividad práctica que es fundamental. Primero, a través de Libertario Ferrari contribuye a la incipiente nacionalización de las clases obreras argentinas. Libertario Ferrari era miembro de la conducción de la CGT, lleva a los cuadros de FORJA a la CGT, distribuye los volantes y presenta a los hombres de FORJA a la CGT. Y esto esta claramente determinado en varios libros, yo les puedo citar dos: el libro de la descripción del nacionalismo en el siglo pasado donde se describe claramente el rol de FORJA y el acuerdo donde Jauretche es quien lo manda a Libertario Ferrari a operar políticamente a la CGT. Y el libro del japonés Hiroshi Matsushita sobre el Movimiento Obrero Argentino, de hecho reconozco toda la obra de Matsushita y de sus discípulos porque a determinada corriente de pensamiento japonés le interesa muchísimo la formación del nacionalismo argentino y tienen una gran curiosidad por el protoperonismo entonces se concentraron en el estudio de sus orígenes.
Entonces fíjense que FORJA parte de ser una agrupación que tiene las ventajas y las virtudes de hombres algunos de los cuales ya tienen práctica política, contactos y articulación política. Segundo, una agrupación que tiene una estrategia de inserción sindical, muy poco conocida que algunos citan este discurso de Libertario Ferrari el 16 de octubre a la noche en la CGT donde él se juega por el paro pero hay un trabajo previo de Libertario Ferrari. El 16 de octubre hay una gran discusión acerca de si hay paro o no hay paro en apoyo a Perón que estaba detenido. Había una gran discusión y el que lleva la voz cantante, el que logra de alguna manera forzar la decisión de apoyo (aunque las masas ya estaban afuera, Cipriano Reyes ya estaba laburando). Pero en el marco del Consejo Directivo de la CGT se exponen los fundamentos de porqué Eva Perón y Ferrari dicen que hay que apoyar el paro del 17 del octubre. El rol de Eva Perón se discute mucho pero tuvo actividad (no la actividad que muchos dicen que tuvo pero estuvo activa en todo el período anterior). Creo que el mismo Perón un poco la obligo a guardarse, a no exponerse tanto pero tuvo llamadas, hubo contactos, hubo movimientos. Y otro tema, tan poco conocido, la relación de FORJA con el GOU y el rol del Mayor Estrada porque esta claro que el GOU no es un invento argentino, el GOU de alguna manera toma un cierto modelo de una logia similar que se formó diez años antes en Bolivia y que de alguna manera culminó con este proceso que llevo a cabo Gualberto Villarroel que formó una logia en Bolivia: Razón de Patria que eran coroneles que fundan el primer ministerio de trabajo en Latinoamérica.

Esta idea de la logia es inteligentísima por parte de Perón porque por su edad y por su grado no podía llegar rápidamente a la conducción del Arma por eso arma una logia militar para construir un pedazo de poder dentro del esquema militar, es decir que recién cuando asume la conducción del Ministerio de Guerra tiene la posibilidad concreta de terminar las designaciones y los destinos pero antes no. Pero ¿Qué tiene el GOU? El GOU tenía comunicaciones internas donde recomendaba la lectura de FORJA, de José Luis Torres y un texto de Scalabrini Ortiz sobre los ferrocarriles; es decir, son textos recomendados para la lectura política. Pero la logia del GOU era bastante heterogénea en cuanto a la formación ideológica que responde más a una estrategia de Perón de aglutinar en una especie de grupo parainstitucional un espacio de poder importante. De ahí el rol del Mayor Estrada y su relación con Jauretche. Estrada es el único tipo que lo tutea a Perón fíjense el nivel de confianza y son amigos de Jauretche y la estrategia de los Forjistas de influir sobre el pensamiento general no solamente en las charlas individuales con los oficiales sino a través de los textos. Es decir, que la influencia de FORJA en la formación del Peronismo no es solamente la obra de un intelectual sobre el componente militar de la época. Es la influencia intelectual más la operación de construcción política. Por eso es tan importante tratar de buscar y entender los orígenes y las razones. Este libro por ejemplo de Scalabrini Ortiz llamado Irigoyen y Perón donde de alguna manera Scalabrini Ortiz que era un crítico acérrimo del Radicalismo de la época inclusive no se quiere afiliar a FORJA hasta que no saquen del estatuto la obligatoriedad de ser afiliado Radical. Él no se afilia hasta que no se modifica el estatuto de FORJA, o sea que la afiliación de Scalabrini es del año 40' posterior a la reforma el estatuto. Fíjense la influencia que tiene Scalabrini sobre FORJA donde se lo trata de separar pero Scalabrini es el ideólogo de FORJA y Jauretche el operador.

Para entender la política concreta, trabajan y tienen claro vamos al movimiento obrero porque temían que el socialismo y el comunismo se chuparan al movimiento obrero.
Había una estrategia de inserción el lo militar y también en lo político que tenía que ver con rescatar ciertos elementos del Irigoyenismo y del socialismo que podían ser rescatados. Es decir, hay una obra de construcción y de diez años de militancia, no se puede circunscribir la tarea de FORJA a un simple grupo de intelectuales de la ciudad de Buenos Aires. Se desconoce la labor de las filiales del interior de FORJA en Mar del Plata claramente obreras, el componente de FORJA en Mar del Plata que era una de las filiales más grandes era obrero y la filial de Tucumán, etc.
Uno cuando empieza este camino de descubrimiento de FORJA se da cuenta que hay un ideario nacionalista que influye sobre el peronismo y que influye fundamentalmente FORJA no solamente a través de la producción intelectual sino a través de la operación política y de la preparación del camino que venía. Ellos intuían claramente porque son una generación de artistas que algo va a pasar. No hay arte aséptico, el arte siempre tiene que ver con la intuición, con las sensaciones, con los sentimientos, con los pensamientos y esa generación intuía que algo iba a pasar. Obviamente la influencia de Irazusta sobre Scalabrini es tremenda ya que la obra de Irazusta es importantísima en algo que los Forjistas comparten con los nacionalistas que es el enemigo concreto, el anti-imperialismo. Es decir, que mientras la izquierda como lo hace actualmente habla de imperialismo abstracto, de los problemas de imperialismo que efectivamente tienen los países árabes y Centroamérica, eso es imperialismo pero también el imperialismo concreto de acá es Gran Bretaña y acá están los textos Política británica en el Río de la Plata, los libros de Irazusta, los libros de Doll. Ellos lo que hacen es denunciar el imperialismo real, el colonialismo real. Esto es lo que los hace saltar cualitativamente ya que como explican los viejos Forjistas que cuando les hablaban los tipos de la izquierda y le trataban de explicar al movimiento obrero la cuestión del imperialismo les hablaban de los yankis y los tipos puteaban a los yankis pero las empresas eran británicas. O sea que el trabajador que era sumamente intuitivo decía esta bien los yankis son unos hijos de puta pero las empresas son británicas, los trenes, es decir el solo hecho de tomar un tren sabían que el tren era británico pero si el que me jode a mí es el británico por eso prende tan fuerte el discurso anti-imperialista anti-inglés. Eso tiene una explicación. Porque la izquierda les viene a hablar de las invasiones norteamericanas y sí obviamente son imperialistas pero los problemas concretos y el colonialismo concreto Argentina los sufría por parte de una relación desigual con Gran Bretaña. Éste es un descubrimiento de los nacionalistas y una clara influencia de Irazusta sobre Scalabrini Ortiz.

Scalabrini Ortiz es un tipo muy sufriente inclusive yo pienso que alguna vez se habrá arrepentido y dicho yo tenía toda la carrera literaria por delante y terminó cobrando para que tenga. Cobró de los liberales el silencio, el diario La Nación para quien escribió le tenía preparado la cunita de oro...lo liquidaron. Y después a veces la incomprensión del mismo Peronismo donde también cobró. Entonces alguna vez se habrá preguntado viejo yo las cobré todas alguna vez tengo que cobrar algo. Sin embargo fue un hombre de gran espíritu patriótico, él tenía claro el sentido de lo que tenía que hacer en la vida hasta su muerte. Porque aparte Perón reconoce la influencia de Scalabrini Ortiz y de FORJA sobre su obra lo que pasa es que como Perón se encarajiaba mucho con Jauretche porque la relación con él es traumática prácticamente desde el primer momento de aquel fallido gabinete Forjista del año 43'. Cuando Perón le pide a Jauretche armame el gabinete que voy a intervenir la provincia y Jauretche le ofrece los cargos a todos pero después hay una oposición dentro de la conducción militar a la designación del gabinete. Entonces Perón no lo llama más a Jauretche y él se agarra una calentura porque lo hace quedar como el traste con todos los Forjistas ya que tenía a los candidatos puestos para cada ministerio y eso genera el primer traspié en una relación que va a ser sumamente conflictiva. Sin embargo, Scalabrini Ortiz influye en muchas cosas sobre Perón algunas de las cuales son espectaculares. El libro de Irigoyen y Perón es una recopilación de textos que contienen algunas recomendaciones a Perón como que de alguna manera Scalabrini Ortiz se asume como fiscal, es decir que no va agarrar cargos, se va a quedar afuera, va a fiscalizar la orientación nacional del gobierno de Perón. Scalabrini en este texto habla de los obstáculos de la Argentina y de la relación de desigualdad que nos une con Gran Bretaña que era el punto principal. Segundo, una oligarquía que apaña esos vínculos y un capital extranjero que no encuentra límites en su inserción de la economía nacional y por otra parte el Régimen. Es un texto donde mezcla lo literario con lo histórico pero claramente es una recomendación a Perón: nacionalizar la banca para fortalecer el peso, los resortes de la economía deben estar en manos del Estado argentino como primer recomendación. La idea de Patria Justa, Libre y Soberana son consignas FORJA igual que Patria si colonia no. El cantito Patria si colono no es una consigna Forjista tal es así que en uno de los tantos relatos dice Jauretche que el pueblo le había robado la consigna. Dijo que si yo me hubiera puesto en una manifestación del enemigo me hubieran reconocido pero el 17 de octubre nadie me reconoció pero cantaban nuestras consignas Forjistas, ahí nos dimos cuentas que nuestra labor estaba cumplida. Esta idea de Patria Justa, Libre y Soberana, Patria si colonia no, somos una Patria colonial queremos ser una Patria libre son todas consignas de FORJA porque ésta era una agrupación política que hacía volantes, afiches, conferencias, de alguna manera ellos tenían una estrategia de militancia callejera, esto es lo que lo diferencia de pensadores individuales ya que FORJA era pensamiento, acción y estrategia política. Además habla sobre la reforma de la Constitución liberal del 53' y dice que acá hay que reformar la Constitución sobre todo en lo que hace a la propiedad de recursos naturales de la tierra. Luego, aparece en este texto, algo que se llama principio básico de un orden revolucionario. Aparte de estas recomendaciones, estamos hablando de hombre que esta escribiendo en plena etapa de surgimiento del Peronismo, fabula su tesis sobre el indígena, otra cosa que debería ser un objeto de estudio en las universidades pero también objeto de estudio de nuestros pensadores nacionales porque ningún país puede sobrevivir sin ninguna identidad sobre sí mismo. El nacionalismo es tener una teoría sobre sí mismo, una teoría de lo nacional enseña Alberto Buela. Y una teoría sobre sí mismo es tener una teoría sobre tu propia nación que es tu nación. Una de las grandes virtudes de FORJA, y en esto sí se diferencian de algunas corrientes del nacionalismo tradicional, es que incorpora al pueblo y esto es fundamental por lo menos para los nacionalistas del campo popular, es fundamental la integración del pueblo a la nación. Éste era un tema claro en FORJA y claro en Scalabrini.
Pero cual es el lugar desde donde deberíamos desarrollar esta cuestión de la tesis que habla de dos tipos de nación: una que viene de una Europa, sobre todo de una observación de una Alemania que se configuraba como una de las grandes potencias del futuro y sustentada sobre la tesis de homogeneidad. Algunos países del Viejo Continente son países que cada tanto creen que la solución a sus problemas es la homogeneidad, de alguna manera se visualizaba a la homogeneidad como fuente de desarrollo evolutivo en el futuro. Scalabrini coincide en la idea de que América tenía que conquistar Europa con su propia teoría de la nacionalidad, una idea de nación construida a partir de la mezcla que tuvo que ver con la incorporación de lo hispánico y lo católico (más allá de lo que todos sabemos de la mita, el yanaconazgo y de toda la historia de la leyenda negra pero nosotros los nacionales sabes que lo relevante sociologicamente es el encuentro, lo demás que lo escriban los intelectuales lacrimógenos del liberalismo y de la izquierda que tienen ganas de llorar). Evidentemente nadie niega que todo proceso colonial es traumático sobre todo cuando había guita de por medio y necesidad de extracción y utilización de recursos. Esto es lo mismo que hicieron los inglese y cualquier otro país colonial, pero lo sociologico es nuestros tema, lo importante es el encuentro porque hay vástagos. Los españoles ya son mixturados con los árabes, con los judíos, etc, para ellos el otro es el otro, es decir que para un español una mujer guaraní era una hembra, en cambio, para un inglés una mujer Sioux era una no hembra por lo tanto no hay mezcla. Esto es fundamental para la pervivencia de la raza prehispánica. Y esa idea de integración sexual generó una idiosincrasia indígena de absorción e integración del otro, de la otredad como dirían los antropólogos. Esa permeabilidad permite la aceptación desde una identidad, por eso Scalabrini, que es un hombre nacionalista, incorpora desde una identidad que no es una multigeneidad vacía, es una multigeneidad que ya tiene su idioma, su historia, sus instituciones, sus costumbres, su cultura, es decir que es una integración desde la identidad pero indígena. Él decía, porque como era un hombre que proviene del naturalismo, si hay algo que aprendí de mi padre es que en la naturaleza la homogeneidad es sinónimo de muerte y la heterogeneidad es sinónimo de vida. Si nosotros somos inteligentes tenemos que aprender a conducir al heterogeneidad, aceptarla (porque es una realidad). Primero, uno no puede ser nacionalista sino quiere lo que tiene, yo a veces escucho nacionalistas que dicen este es un pueblo de mierda con lo cual ya hay una diferencia porque yo creo en el valor de nuestro pueblo con todos los quilombos que tenemos yo amo vivir en la Argentina, pero amo a mi gente: mi familia, mis amigos, etc con todos los problemas que tenemos. Entonces, un nacionalista que no ama lo que tiene y lo que tiene es lo que hay ya no es un nacionalista.

Scalabrini siente un profundo amor a la patria, y la patria es lo que hay y lo que hay es una composición multígena entonces yo tengo que fortalecer y justificar desde lo teórico y de ahí sacar una tesis que tiene mucha influencia sobre el discurso de Perón. Perón era criollo y el criollo es un hombre fundamentalmente receptivo, muy espiritual, comprensivo y su influencia multigeniedad en Perón es clara. Después la idea de nacionalización de empresas de servicios y la independencia económica, la redemocratización del país a través de la formación de nuevos cuadros patrióticos. Lo que pensó Scalabri Ortiz es que acá hay que refundar nuevos diputados patrióticos, nuevos gerentes patrióticos, es decir, esta idea de que había que reformular a todo el sistema de conducción el Estado con hombres y mujeres que tuvieran una clara conciencia nacional. Y el sostenimiento de la neutralidad como forma de cooperación con los pueblos sufridos pero también con esta idea de multigeneidad. El la multigeneidad la ve como un negocio positivo. Scalabrini sentía que en Iberoamérica existía la posibilidad de crear un nuevo paradigma civilizacional fundado en una Nación. Todo esto, insisto, basado en la idea de amalgamar lo diverso, lo distinto, lo multígeno, buscando los denominadores comunes.
Por supuesto que es una tarea muy difícil porque uno tiene que tener muchas variables. Por ejemplo: yo trabajo en un organismo del estado donde tengo quince compañeros. De los quince, doce venimos de historias diferentes; uno es español, un par que son mestizos, otro es indio, otra viene de Alemania. Cada uno de esos chicos tienen orígenes plurales (no hablo de diversidad porque ese es un término muy "progre") y Uds no saben que difícil es ser jefe de este grupo. Si uno es una persona que no establece demasiados controles y tiene conductas muy liberales respecto a los empleados, los que vienen de origen alemán se enojan; por el contrario, si uno aprieta, los que vienen de una tradición más relajada o aflojada se enojan también. Es decir, la dinámica de la conducción de lo heterogéneo es una ciencia que implica un desarrollo de investigación, implica también una prueba y una experiencia. Entonces ningún funcionario público en Argentina no debería tener claro éste problema. ¿Por que hay muchos problemas de conducción? Porque no se tiene idea, porque conducir grupos de bases heterogéneas es complicado, pero a la vez de complicado es mucho mas rico porque de cada hombre vos podes tomar lo que trajo del afuera y eso es información, experiencia, cultura, y eso, de alguna manera, te ayuda a resolver los problemas cada vez más complejos de la humanidad. El ser de origen plural nos va a ayudar en el futuro a resolver los problemas complejos. ¡Fíjense lo que escribió Scalabrini! Porque es fundamental tener una teoría de la nacional, de la autojustificación, de la justificación de tu propia existencia, no puede haber una nación o un país que no tenga una teoría de sí mismo. ¿Y sobre qué se basa la teoría de sí mismo? Sobre la realidad; porque son hombres claramente idealistas, pero al mismo tiempo realistas. Scalabrini habla de volver a la realidad como un imperativo categórico, el imperativo de la época era volver a la realidad ya que todo era falso: falsa la realidad, falsa la historia que nos contaron, falsa la economía, etc. Hay un grupo en Argentina que vivía en una nube entonces hay que volver a la realidad. Como en la película "Matriz" donde los tipos piensan que viven bárbaro pero cuando aprietan el botón rojo se dan cuenta que están conectados en una máquina, por eso me parece que el gran aporte de los nacionalistas es haber mostrado que la Argentina vivía en una Matrix. Entonces cuando uno lee las consignas Forjistas "ingleses los ferrocarriles", algo de lo cual mucha gente no tenía conciencia, a pesar de que tenían nombres ingleses. Entonces, el otro día yo compartía con unos compañeros esta idea de que el rol del nacionalismo argentino era como en la película Matrix (después termina mal la película) pero como ejemplo gráfico esta bueno. Nosotros tenemos una relación de desigualdad tremenda con los británicos y bueno esto lo tenemos que resolver y éste tema creo que es absolutamente fundamental. Yo siempre le digo a los compañeros que trabajen mucho sobre este tema que es uno de los legados más importantes de Scalabrini, que es la construcción de nosotros con lo que somos. Es decir que la "leyenda negra" y la "teoría del buen salvaje" son instrumentos británicos que les sirvió a ellos para decir que nosotros somos productos de una basura...pero bueno...¡Basta señores! Para ellos fue un gran negocio pero no para nosotros, porque sabemos perfectamente que si los Aztecas hubieran descubierto España no quedaba un español. Porque los Aztecas eran un pueblo guerrero, yo siento orgullo porque tenían un gran desarrollo, como americanos debemos estar orgullosos pero de humanismo no tenían nada. Todo esto es parte de esa teoría progresista que anda dando vuelta que se basa en la "teoría del buen salvaje", la "leyenda negra española" y la victimización de los argentinos. Con ese menjunge merecemos ser colonia. Con ese esquema de pensamiento donde la Argentina fue poblada por lo peor de Europa, donde todo lo que nos pasó es porque fuimos víctimas de los demás, incluso a veces de nosotros mismos, esto genera una conciencia de que la Argentina en realidad es el lugar del mundo donde se concentraron las siete plagas. Por eso estos muchachos (Forjistas) hablaban del sentido común: ¿Es verdad que el salvaje era un buen salvaje? La respuesta es clara: No. Basta leer dos minutos la historia de los Mayas y los Aztecas, mirar la película de Gibson (Apocalypto) y te vas a dar cuenta que eran muchachos bastante más jodidos que cualquiera. En América, antes de que llegaran los españoles, había relaciones de imperio como en cualquier otra parte del mundo y eran relaciones muy complicadas, donde por supuesto no faltaban las masacres de los pueblos más débiles, etc.
Otro punto importante es la teoría de la "leyenda negra". Está claro, a esta altura de la historia, de que esta leyenda tiene que ver con un dato de la realidad histórica de aquél momento, esto es: las relaciones de explotación que se dan en cualquier sociedad y en cualquier política imperial pero que de alguna manera fue diferente porque las posibilidades de ser conquistado en aquella época eran pocas: Holanda, Francia, España e Inglaterra. A nosotros nos tocó España, que tuvo la virtud de formación de valores relacionados con la religión, con las mezclas de razas, etc, que tenían que ver a su vez, con la propia historia de España y eso hay que rescatarlo. Y después obviamente esta cultura de la victimización de los 70', de Malvinas, etc. Somos todos víctimas de todo, es decir que una persona víctima de todo es una persona que no es capaz de hacer nada, no es capaz de pensar por sí misma. Estos son los tres elementos.

Habría mucho más para hablar de Scalabrini porque su itinerario fue realmente maravilloso, no tuvo grandes defecciones posiblemente se le encuentren algunas divergencias con la resistencia peronista debido a ésta gran apuesta idealista que él hace a Frondizi, la relación que tiene con Frigerio, la posibilidad de volver a escribir lo hace a Scalabrini defender aún más el eventual acuerdo con Frondizi cuando todos sabíamos que no iba a prosperar. Enrique Oliva siempre cuenta que cuando Perón le estaba dictando el pacto Perón-Frondizi, Enrique le dice - pero General este pacto no lo va a cumplir nadie - y Perón le responde - y desde cuando los pactos están para cumplirse - Pero Scalabrini tenía mucha fe en esta idea de un proceso político previo a la vuelta de Perón, de una democratización, yo creo que ahí en ese sentido tenía más razón la intransigencia, la resistencia peronista, que sabía que había una parte importante de la sociedad argentina que no iba a permitir que Perón vuelva. Solamente con analizar, que después de que te mataron cuatrocientos compañeros con la aviación (bombardeo a Plaza de Mayo), primer episodio de la aviación mundial donde la propia aviación naval mata cuatrocientos tipos, casi mil heridos, no sé cuantos mutilados. Después de eso y de los fusilamientos de 1956 te das cuenta que no hay salida transicional no traumática. Pero, de alguna manera, Jauretche y Scalabrini apuestan a esta salida transicional. Jauretche también influenciaba porque tenía una relación pésima con Perón pero con un gran respeto, es una relación personalmente mala pero claramente nacional de Jauretche ya que sus mejores textos son escritos durante todo el período de la resistencia peronista.

Hablando con Fermín Chavez, le pregunto cómo hacemos con los nacionalistas, los jóvenes, cómo se hace una consigna para las nuevas generaciones. Fermín responde - mira acá hay dos cosas: una es que las nuevas generaciones recuperen la autoestima colectiva, recuperar el orgullo. Pero un orgullo que no necesariamente tenga que ser acrítico, es decir, estar orgulloso de vivir en tu patria no significa no ser crítico (a nosotros siempre nos corren con que ser nacionalista es poner a la patria por arriba de todo y no analizar nada). Ningún nacionalista puede no tener espíritu crítico, pero tiene que ser una crítica desde el amor, entonces eso se traslada en la recuperación de la autoestima en las nuevas generaciones, recuperar el amor por la patria, por los padres, por los abuelos, etc. Y después el autoconocimiento colectivo; que es conocer la verdadera historia del país. Por eso el revisionismo histórico va a dejar de tener sentido el día que la Argentina recupere estos dos elementos: autoconocimiento y autoestima. En tanto esto no ha sucedido, el revisionismo resurge, -a través inclusive de cosas patéticas- como las que a veces aparecen en televisión (claro ejemplo del programa de Felipe Pigna), que miran el pasado desde el presente. Pero al menos, este y otros fenómenos denotan que hay necesidad, y si hay necesidad es porque hay gente que dice "acá me contaron una historia que no es". Por eso hay necesidad de revisionismo, porque hay una intuición de nuestro pueblo de que "acá les vendieron pescado podrido".

El revisionismo tiene sentido porque hay una privación de la verdad histórica; porque el discurso oficial sigue "pivoteando" sobre cuestiones que hasta intuitivamente uno se da cuenta que son falsas. Ni siquiera hay una estrategia inteligente de ocultamiento. Uno se da cuenta que hay ciertas "verdades" que todavía maneja la historiografía oficial que no tienen sustento. Por ejemplo: la idea de que el Peronismo es una excepción histórica de un líder que se formó en Italia y trajo las ideas de Mussolini para convencer a la clase obrera y conducirla, etc. Esa idea aparece tanto en la historiografía liberal como marxista, ya que según ésta última, Perón era un hombre que vino a evitar que la clase trabajadora tomara el poder a través de la revolución, etc. Pero el esquema de la lógica es el mismo, y por eso la importancia del revisionismo que es tan necesario. Tan necesario como para demostrar que hay un pensamiento nacional. Es decir, yo no sé si en Inglaterra uno puede fundar una corriente de pensamiento nacional, porque ya lo tienen. En cambio nosotros tenemos que fundar una corriente de pensamiento nacional porque lamentablemente existe una corriente de pensamiento antinacional muy fuerte. Cuando tenes que diferenciarte es porque hay otra cosa y en el revisionismo pasa exactamente lo mismo. Por eso yo "hincho" a todo el mundo para que publiquen, porque hay que escribir debido a que evidentemente hay una necesidad. Todavía vivimos un proceso "oscurantista"; que acá los "progres" generalmente se lo dan a los curas, bueno en realidad el oscurantismo es al revés, el oscurantismo lo dio el liberalismo.

Fíjense las paradojas de nuestro país y ahí tenemos entonces la vigencia de esta idea de un Fermín Chávez diciéndonos "si se es nacionalista primero hay que recuperar la autoestima, hay que enseñar, hay que transmitir esta idea del amor por la patria (no a la bandera solamente, sino también al pueblo, al paisano) y la idea del autoconocimiento".

Los dos conceptos que señalaba Fermín son elementos fundamentales del legado del pensamiento de Scalabrini Ortiz. También lo es la idea de la tesis multígena con identidad propia; tenemos un idioma, valores, etc. Acá hablamos español que es un elemento fundamental de articulación y eso se lo debemos a los que vinieron a enseñarlo. Y también tenemos valores que tienen que ver con cuestiones como la religión católica, además tenemos una idea de familia, un sentido de trascendencia de la vida. ¿Por qué esta mal hablar sobre la Providencia? Yo creo que gran parte de estas cosas que vienen sucediendo, como esta charla, y todas las veces que nos fuimos juntando estos últimos años, no responde estrictamente al voluntarismo de uno, sino a una Fuerza Superior. Y sí, a la Providencia, y si esto es "acientífico", también los científicos dicen que la razón es capaz de aprender todo, y bueno, que traigan la prueba. Si reemplazan a Dios con algo, que traigan la prueba. Pero como la prueba de la infalibilidad de la razón no la han traído todavía, entonces, en todo caso me quedo con un aspecto de la vida humana que tiene que ver con la posibilidad de la existencia de otra cosa. Y esta idea y esta fe, ahora que el pensamiento es "progre" a muchos de los cristianos o de los que creen en la trascendencia les hacen la cabeza. Yo creo que no es así, fíjense el ejemplo de Scalabrini. El era un positivista y marxista que hace su evolución hacia el nacionalismo y describe el 17 de Octubre como el subsuelo de la patria sublevado y lo define de una forma casi metafísica en una Argentina que estaba protagonizando un hecho político. Un tipo positivista lo tendría que haber descripto de otra forma, sin embargo la descripción de un gran argentino y patriota como Scalabrini no fue esa; sino que hizo un relato casi místico.

No quiero excederme más pero les agradezco la invitación y hay que darnos fuerza.
Hace cinco o seis años no eramos muchos los que hacíamos esto, y por ahí te invitaban a una charla cada tanto. En cambio hoy hay una demanda muy fuerte. Pero la gran demanda también es de actualización, nosotros tenemos que rescatar lo de nuestros maestros revisionistas pero también tenemos una obligación como nueva generación de actualizar y de escribir, porque si bien a veces cuesta escribir y hasta da temor porque te somete a la crítica del otro, pero hay que asumir que es uno de los riesgos de ser nacional. El nacional no puede estar escondido debajo de la mesa, con grandes ideas pero contándoselas a la cama o rezándolas. No, las tiene que escribir, tiene que salir a la cancha. Por ejemplo el instituto Ravignani trabajó como método histórico los últimos cien años y no fue capaz de producir lo que la Argentina necesita que es un compendio, u ofertar un mito histórico con poco niveles de discusión para el país. O sea que el argumento histórico no le sirvió para mucho, y a nosotros que escribimos extra académicamente, que seguimos el método del olfato, de la intuición, de la pasión y de la obsesión, tuvimos lo nuestro, hay muchos textos de nuestra corriente del pensamiento nacional; que del siglo pasado son aproximadamente 7000 y 8000 volúmenes. Un solo tipo como José María Rosa saco una maquina y se escribió 13 tomos de historia cosa que no hizo todo el instituto Ravignani junto. Ahora si tenemos complejo de inferioridad es otra cosa, eso ya es un problema psicológico, no es un problema político ni conceptual. Pero yo no acepto un nacionalista con complejo de inferioridad porque no sirve para un carajo. Que me disculpen, yo no sé si escribo bien o mal pero creo que tengo que escribir, la intuición me dice Pancho llegó el momento de escribir y les rompo los quinotos a todos para que saquemos libros.

Como conclusión: De Scalabrini podemos sacar como una de las ideas centrales, aplicable al presente y al futuro; la tesis multígena. Si yo tuviera que dedicarme a un trabajo de investigación para los próximos años yo trabajaría ese tema porque tenemos una deuda de definirnos como nación.


Muchas gracias a todos por asistir, y buenas noches.

19 de marzo de 2008

¿NUEVA PELICULA DESMALVINIZADORA?

Fuente: Diario "El Libertador"

Alberto Rosa Montes interpreta a un soldado que durante la guerra se refugia en la vivienda de una familia kelper en la película "Palabra por Palabra", aún no estrenada en el país pero que ya recibió un reconocimiento internacional. El correntino actúa en la película junto a Katja Aleman y Patricio Contreras.El film, dirigido por Edgardo Cabeza, que cuenta una particular historia basada en la guerra entre Argentina e Inglaterra en 1982, se estrenará en el país el 28 de marzo de 2008.En "Palabra por palabra", Rosa Montes interpreta al personaje de "Caito", uno de los dos conscriptos que en medio de la Guerra de Malvinas busca refugio en la vivienda de una familia kelper, donde se desata la tragedia.Esta película se llevó el Primer Premio del VI Concurso de Postproducción Cinematográfica para América Latina que organiza SIGNIS, la Asociación Católica Mundial para la Comunicación, en la categoría largometraje de ficción. El premio consiste en la suma de 25.000 dólares estadounidenses.Rosa Montes es además el programador de la sección 'La mirada interior', del Festival de Cine Internacional que se realiza en Mar del Plata cada año. Desde esa función, se encarga de seleccionar los mejores filmes del interior que participan en ese prestigioso festival. Pero también se distingue por su participación en películas nacionales como "El toro por las astas" y "Palabra por palabra", que aún no fue presentada en el país y ya recibió un reconocimiento internacional. Entre los varios corto y largometrajes que lleva realizado Rosa Montes se encuentra "Tren Suburbano", que obtuvo el premio como mejor cortometraje en el Festival "Sólo Cortos" organizado por alumnos del ENERC, en 2001. Cabeza, el director del film, es un profesional que acompañó a Rosa Montes a lo largo de su proceso de formación. En primer término como docente de la carrera ENERC, en la escuela del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA). Además, Cabeza llegó a realizar trabajos con las Madres de Plaza de Mayo y a filmar propuestas de difícil realización y que exigían investigación previa como en el filme "Che, la eterna mirada", en la que no sólo se encargó de la dirección, sino también de la fase investigativa. Junto a Rosa Montes, otros actores de "Palabra por palabra" son Erasmo Olivera, en el rol del "Gurí", además de Patricio Contreras y Katja Aleman, entre otras figuras. La presentación de "Palabra por palabra" se producirá luego de la conmoción que desató entre el público y la crítica nacional "Iluminados por el Fuego", el film basado en el libro de Edgardo Esteban y dirigido por Tristán Bauer que se presentó hace dos años en el país y mostraba entre otros dramas de la guerra, los malos tratos a los que fueron sometidos los soldados argentinos por sus propios superiores. Pero además, la película se enmarca en una ola de films que ofrecen una mirada retrospectiva sobre la historia reciente argentina. La participación de Rosa Montes en él, implica un nuevo espacio para los correntinos en el cine nacional.

Info complementaria: Otras películas que Cabeza escribió y dirigió también tienen un marco histórico detrás: Adiós comandante Che (1997) y Che, la eterna mirada (2005), ambos documentales dedicados a la figura de Ernesto Guevara.Entre los protagonistas de Palabra por palabra, se destacan dos personalidades de extensa trayectoria en la gran pantalla. Una de ellas es el chileno Patricio Contreras, quien participó en No habrá más penas ni olvido, La Fuga y El salto de Christian, entre otras. La otra, Katja Aleman, ha trabajado en cintas como Flores amarillas en la ventana y Peligrosa obsesión.
El libro cinematográfico de “PALABRA POR PALABRA”, perteneciente al mismo realizador y Juan José Arhancet, sitúa el relato en los últimos días de la Guerra de Malvinas, cuando dos soldados correntinos, uno de ellos muy mal herido, irrumpen en forma violenta en una casa cercana, amenazando a una mujer y un niño de 11 años. Separados por el idioma, que ahonda aún más la incomunicación entre ellos, transformando en demencial la difícil situación, hace que el soldado que intenta sin éxito salvar a su compañero, vaya perdiendo el control y solo piense en como cumplir con la palabra empeñada, de llevar de regreso a su amigo a Corrientes. Mientras el film recurre permanentemente a la memoria y a el imaginario, desarrollando escenas de la vida cotidiana de los jóvenes en su lejana provincia, entrelazados con momentos ocurridos durante los días de la guerra, el realizador plantea una tercera línea de desarrollo argumental, que ubica la acción en 1854, durante otra guerra, la de Crimea, donde los soldados británicos son diezmados en mucho mayor proporción por la falta de medicinas, que por la fuerzas del Zar Nicolás I de Rusia, y de la cual emerge un personaje emblemático de la historia, Florence Nigthingale, decana de las enfermeras del mundo, que es el nexo con la actualidad y su imaginado encuentro con la muerte, en situaciones también adversas, que no siempre tienen que ver con lo puramente militar.

NOTA de Jóvenes Revisionistas (JR): Tanto la trayectoria de los actores, como la vinculación de su director con ideas de izquierda (realizó dos películas documentales del Che y trabajó con las MAdres de Plaza de Mayo), más lo poco que se conoce del guión, hacen pensar que estamos en presencia de un NUEVO CULEBRON DE ESTA CULTURA PROGRE DESMALVINIZADORA. El grupo de estudio Jóvenes Revisionistas repudia enérgicamente este nuevo ataque a la verdad histórica y la memoria de nuestro héroes caídos en la Gesta del Atlántico Sur en defensa de nuestra Patria contra el enemigo histórico que desde 1806 no deja de agredir la soberanía nacional.

17 de marzo de 2008

ORGANIZACION ACTIVIDADES.

PARTICIPAR Y ORGANIZAR ACTIVIDADES DEL PRESENTE AÑO.


Camaradas y compañeros:
Jóvenes Revisionistas los invita a comunicarse para formar parte de este grupo de jóvenes patriotas que aspiran a la felicidad del pueblo, la grandeza de la Nación, y la verdad histórica.
Es imperiosa la participación de todos ya que necesitamos saber con que elementos (tanto materiales, como humanos) contamos para emprender nuestra tarea en el presente año.
Todos aquellos que lo deseen estarían integrando el grupo desde "foja cero", ya que cada año que comienza es una refundación y un nuevo derrotero de batallas a librar es post de la guerra justa por nuestra querida Argentina.
Por lo expuesto convocamos:
-Comunicarse para poner fecha para la primera reunión de los J Revisionistas y fijar autoridades, actividades, proyectos, etc.
- Aportar ideas para enriquecer el boletín histórico, el blog, etc. Así también, serán bienvenidos los artículos, conferencias, documentos, etc que cada uno quiera acercar.
- Los medios de contacto son los siguientes: a. Blog de esta página; b. Mail: jovenesrevisionistas@hotmail.com; c. Tel: 156094-0690


LA PATRIA LLAMA Y TODOS PODEMOS HACER ALGO POR ELLA !!!
ES EL MOMENTO DE EMPRENDER LA ACCION Y UNIRNOS TODOS ALREDEDOR DE LA VERDAD HISTORICA EN EL INSTITUTO ROSAS, MAS ALLA DE LA ACTIVIDAD QUE CADA UNO PUEDA DESEMPEÑAR EN OTRO ESPACIO. UNAMONOS, LA PATRIA AGRADECIDA!!!

FEDERICO ADDISI.
(PRESID. J REVISIONISTAS)