
31 de marzo de 2011
GERVASIO ORTIZ DE ROZAS, EL HERMANO DESCONOCIDO DEL RESTAURADOR

28 de marzo de 2011
RESUMEN DE LA CONFERENCIA "UN PATRICIO DEL REVISIONISMO, DON CARLOS IBARGUREN", DE FEDERICO ADDISI

20 de marzo de 2011
HIMNO A ROSAS

de grandeza justicia y verdad;
que este canto repitan los bardos,
como ejemplo a la posteridad.
General de estirpe estanciero,
restauraste la ley y el honor;
a un pueblo que ya agonizaba,
olvidando su mayo esplendor.
Migueletes dio el púrpura grana,
a milicias que a costas vistió...
colorado del monte cerrillo,
frente al pampa el acero templó.
Obligado fue el símbolo cuna,
de la estoica Confederación...,
enfrentando a un fiero enemigo,
con Mansilla el herido cañón.
Coro
Gloria eterna al bravo soldado
Gloria eterna de Rosas honrar
Que lo canten del sud hasta el norte
Que resuene del Ande hasta el mar.
Labrador transformado en guerrero,
que los campos del sud recorrió,
sosteniendo el honor de la patria,
San Martín con el sable le honró.
Renovemos de Rosas virtudes,
que el respeto impone al honor,
reviviendo al presente las glorias,
de la patria el antiguo esplendor.
Si firmeza otrora pudiera,
restaurar la ley como ayer,
y a la patria amada le diera,
el orgullo que no debió perder.
Y al caer traicionado el soldado,
por el crimen de lesa Nación,
sus hazañas galopan los vientos,
como aldaba de resurrección.
15 de marzo de 2011
ACTO EN HONOR DEL ILUSTRE RESTAURADOR JUAN MANUEL DE ROSAS A 134 AÑOS DE SU FALLECIMIENTO

La entonación del Himno Nacional Argentino se oyó con estridencia, como solamente Rosas lo merecía, por tanta dedicación brindada a la patria. Luego, el secretario de Relaciones Institucionales de JR, Diego Mazzella, anunció al compañero trabajador Ariel, de ASIMM, para que brinde unas sentidas palabras que fueron atentamente escuchadas por todos los presentes. “Cuando el 14 de marzo de 1877 pasaba a la inmortalidad el hoy homenajeado –dijo en un pasaje el trabajador de ASIMM-, ya la tinta de Sarmiento y su logia de traidores empezaba a escribir la página más falaz de la historia argentina, denostando a quien reimplantó el orden, el respeto a las leyes y a las instituciones”.
Más tarde, expresó unos conceptos alusivos el secretario adjunto de ASIMM, Maximiliano Arranz, el cual volvió a reiterar algo que ya había manifestado en el homenaje a Juan Facundo Quiroga, en febrero último, en cuanto a que no hay que pensar la lucha por la patria desde posturas de izquierdas y derechas, puesto que ambas coinciden en sus propósitos por tratarse de ideologías disgregadoras del ser nacional y su idiosincrasia. Dijo que Rosas, en su defensa de la soberanía nacional, tuvo que hacer frente a personajes que adoptaron dichas concepciones originadas a partir de la funesta Revolución Francesa masónica de 1789.
Gabriel Turone, presidente de Jóvenes Revisionistas, tomó la palabra luego del secretario adjunto de ASIMM. Aquí está el testimonio que dejó a los militantes y trabajadores que yacían apostados delante del sepulcro del Restaurador de las Leyes:
Compañeros, camaradas, señoras y señores:
Ante la bóveda de la familia Ortiz de Rozas, nos encontramos hoy los representantes de tres organizaciones hermanas que tienen como premisa y norte revalorizar los hechos más gloriosos de uno de los más grandes estadistas y gobernantes de la historia argentina, el brigadier general Juan Manuel de Rosas, al cumplirse 134 años de su fallecimiento.
Tanto en la vida como en la muerte, Juan Manuel de Rosas fue uno de los máximos chivos expiatorios que tuvieron los enemigos de la nacionalidad para endilgarle crímenes inexistentes, o bien, cuando la locura de la mentira fue más allá, para enrostrarle los males del país en materia de educación, institucionalidad o cultura. Y por si fuera poco, una vez apagada la vida del Restaurador, sus dos períodos como gobernador fueron resumidos por estos pensadores del cipayismo con apenas 3 o 4 calificativos tales como el de “tirano”, “déspota” o “bárbaro”. Apenas un puñado de palabras para abarcar sus 20 años al frente de la provincia más importante de la república, período signado por los asedios permanentes y las guerras interminables.
La conclusión de que Rosas fue un arquetipo del dirigente nacional que todos deseamos para el país, nos llega por la clarividencia que tuvo el mismo don Juan Manuel, a quien con total razón podemos catalogar de ‘proto-revisionista’, pues, en vísperas de Caseros, en lugar de llevarse al exilio sus bienes y riquezas, prefirió colocar en cajones la mayoría de los documentos administrativos de su gobierno para que, salvados de la quemazón que les aguardaba, el día de mañana, que bien puede ser el presente, nadie pueda proferir que Rosas fue un ladrón o un traidor a su pueblo.
Así, los documentos que por años estuvieron en poder de su hija Manuelita Rosas Terrero en Londres, Inglaterra, un día fueron descubiertos por un masón y funcionario de Bartolomé Mitre, don Adolfo Saldías, el cual, sorprendido por el hallazgo que acababa de protagonizar, publicó una obra que golpeó el armazón oxidado de la historiografía liberal que estaba pobremente sostenido con mentiras y ocultamientos. Saldías pidió que su obra se editara en Argentina, pero nadie quiso tomar semejante responsabilidad, terminando de hacerse en una editorial francesa.

Las universidades, las escuelas y demás establecimientos educativo-culturales de la Federación no cerraron un solo día mientras gobernó Juan Manuel de Rosas, pese a las vicisitudes económicas que su régimen debió padecer por los largos bloqueos llevados a cabo por Francia e Inglaterra. Inclusive, muchos salvajes unitarios que luego atacaron con denuedo a Rosas desde el exilio, o desde el interior, eran profesionales recibidos en los claustros argentinos durante su administración como Marco Avellaneda, Vicente Fidel López, Emilio Agrelo, Pastor Obligado, Juan Bautista Alberdi, Juan María Gutiérrez, Félix Frías, etc., etc.
A su vez, descubrimos que Rosas fue un eminente forjador de pueblos fronterizos, prósperas ciudades que con el correr de los años se han transformado en centros de producción agrícola-ganaderos e industriales de primer nivel, como Azul, Bahía Blanca, Chivilcoy, Dolores, Tandil, Las Flores, Lobería, Saladillo, Mar Chiquita, 25 de Mayo y Bragado, entre tantas otras.
Las economías provinciales, las cuentas del Erario Público, la aplicación de las leyes y de todo el andamiaje jurídico vigente de la época sobresalieron gracias al sello inconfundible del hombre de orden que fue Don Juan Manuel de Rosas.
Antes de la vil traición de Urquiza que se consumó en Caseros, la Confederación Argentina rosista iba en camino del restablecimiento del antiguo Virreinato del Río de la Plata bajo una política auténticamente criolla, que no necesitaba prestarle atención a las recetas foráneas que luego, con saña espectacular, nos indujeron a nuestro extravío y a la condición de colonia de los centros de poder mundial.
Al fin y al cabo, nada más realista a la hora de sopesar su obra al frente de la patria durante tantos años que aquella frase llena de veracidad y justicia que expresara el Restaurador y que decía que “si más no hemos hecho es porque más no hemos podido”. Rosas no había hecho más porque las circunstancias no se lo permitieron, porque los traidores a la causa argentina dieron su malévola estocada final contra todo lo que nos había costado años forjar para ser libres, justos y soberanos. Y con su derrocamiento, hubo condiciones óptimas para perpetrar las desgracias futuras que padeció Hispanoamérica, como el bombardeo a Paysandú, la Guerra de la Triple Alianza, el aniquilamiento de las últimas montoneras federales, la pérdida de las Misiones Guaraníes y el triunfo de la masonería inglesa en todos los países de la región.
A 134 años de su muerte, queremos seguir sosteniendo su recuerdo permanente a fin de que sirva como ejemplo para los que, imitando su dedicación y su coherencia, libren a la patria del yugo hasta ahora imbatible de la servidumbre y el ninguneo, y también para que tengamos los argentinos, una visión esclarecida y purificada de las hediondas excrecencias de los que vituperaron su ilustre nombre y servicios patrióticos.
¡Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas, DESCANSE EN PAZ!
Muchas gracias.”
El último orador de este homenaje que se le ha hecho a Rosas fue Federico Gastón Addisi, conductor de la Organización Resistencia Peronista (ORP). Entre otras cosas, él se preguntó cuántos presidentes o figuras principales de la política argentina, como don Juan Manuel, tuvieron el recaudo y la valentía de guardar y llevarse consigo los documentos públicos y privados de sus gobiernos para que la historia no los juzgue mal a posteriori. A su vez, elogió el esfuerzo de los presentes que estaban a las 8 de la madrugada de un día laboral en un cementerio y rindiendo honores a un prócer argentino del siglo XIX.

Por Jóvenes Revisionistas
9 de marzo de 2011
LA COMANDANCIA DE LOS SANTOS LUGARES DE ROSAS HOY (2011)

La imagen muestra el frente de dicha edificación, lo único que quedó de una de las más grandes divisiones militares de la Santa Federación que, entre batallones de cristianos e indios, llegó a tener una tropa compuesta por entre 13.000 y 16 mil hombres.
El techo no es original, pues antiguamente había una azotea. Las rejas de las ventanas tampoco lo son. Las paredes, los marcos de las ventanas y el trozo de madera que cruza la entrada son de la época de Rosas.
Allí también vivió el secretario y edecán de Santos Lugares, Antonino Reyes, un Federal Neto que al escapar de la prisión por 1855 evitó ser fusilado por los salvajes unitarios.

En el interior del recinto histórico, que consta de tres salones inmensos, se exhiben objetos originales de una de las etapas más gloriosas de la Patria: la Federación. Aquí se observa un Chaleco Federal, prenda que por decreto debía ser usado obligatoriamente para distinguir a los argentinos amantes del orden y el patriotismo de aquellos que simpatizaban con el partido unitario de las logias, la anarquía y la extranjerización.
Esta simbólica pieza causa profunda admiración a quienes se dedican a investigar los años rosistas con vistas al esclarecimiento definitivo de la historia argentina.
El uso del legendario Chaleco Federal terminó unos días luego de concluida la batalla de Caseros (1852), por orden expresa del loco salvaje traidor unitario Justo José de Urquiza. No obstante, esperamos, pacientes, el retorno de su lucimiento por las ciudades y calles del país.
Otra pieza interesantísima para curiosos que está dentro de la antigua Comandancia: loza federal hallada en alguna huella perdida de la tierra querida. Nótese la leyenda que hay en el centro de la misma; dice: "Viva la Federación".
¿Cuántos guisos carreros o 'empanadas federales' se habrán degustado en esta loza? Espléndido testimonio que nos llega a nuestros días gracias al revisionismo histórico que nunca descansa.
En el lado opuesto a la entrada de la Comandancia (actual "Casa de Rosas", según la denominación que tiene al presente) se puede ver el antiguo paredón, ya contemporáneo, de lo que fue la orgullosa Fábrica de Aviones Argentinos (F-A-A). Algunos memoriosos nos hablaban de la cantidad de aviones que de allí salieron cuando los dos primeros gobiernos del teniente general Juan Perón. Como una postal del país colonial y postrado que hoy tenemos, la F-A-A quedó hace décadas abandonada, y su silencioso testimonio de tiempos briosos es este paredón.
Algo así fue el final del Cuartel General y Comandancia de los Santos Lugares. Un día después de terminada la infame batalla de Caseros, el 4 de febrero, una división del Ejército Brasileño entró impunemente a sus establecimientos y saqueó y rompió todo cuanto pudo. En algunos museos de armas del Brasil seguramente hay armamentos del siglo XIX que pertenecieron a nuestro país, y que fueron robados aquel 4 de febrero de 1852.
Un unitario salvaje aunque inteligente, el general José María Paz, se encargó de censar lo que aún quedaba en ruinas del glorioso lugar. Al finalizar esta tarea, el predio se transformó en una escuela para varones de la zona, dirigidas por el maestro español Diego Pombo.
Pombo no duró mucho en dichas funciones. Para 1857, y a raíz de que muchos de sus alumnos dejaban la escuela, decidió mudarse a otra ciudad de la campaña, para nunca más regresar. Dijo, entonces, que el cierre del Cuartel General de los Santos Lugares quitó numerosas fuentes de trabajo a los hombres que habitaban cerca de allí, por lo que éstos indujeron a sus hijos a que busquen trabajo en lugar de que asistan a la escuela.
La Comandancia sobrevivió gracias al esfuerzo de argentinos honestos que lograron declarar al sitio como Lugar Histórico Nacional promediando la década del 90 del siglo XX.
Por Jóvenes Revisionistas
3 de marzo de 2011
HOMENAJE AL BRIGADIER GENERAL JUAN MANUEL DE ROSAS, A 134 AÑOS DE SU FALLECIMIENTO
